| Los esfuerzos para desarrollar una serie de principios para la seguridad
ecológica se iniciaron con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Entorno Humano,
celebrada en Estocolmo, Suecia, en 1972. Desde entonces, diversos grupos y coaliciones han
efectuado valiosas contribuciones para la articulación de estos principios y valores,
necesarios para alcanzar el desarrollo sostenible. En 1987, la Comisión Brundtland instó
a la creación de una nueva Carta, "que consolidará y ampliará ciertos principios
legales relevantes, para guiar el comportamiento estatal en la transición hacia el
desarrollo sostenible" La Carta de la Tierra
era uno de los resultados esperados de la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de
Janeiro en 1992, ya que debía haber sido el cimiento ético sobre el cual el Programa 21
y otros documentos de Río se basarían. El llamado a crear este documento captó la
imaginación tanto de individuos y organizaciones alrededor del mundo, como de gobiernos
nacionales. Durante los dos años que antecedieron, y aún durante la Cumbre de la Tierra,
diversas delegaciones gubernamentales y no gubernamentales provenientes de todo el mundo,
trabajaron en los elementos de la Carta. Aún así, los gobiernos no alcanzaron un acuerdo
sobre una Carta de la Tierra y, en su lugar, adoptaron la Declaración de Río sobre Medio
Ambiente y Desarrollo, la cual, aunque valiosa como lo fue, no satisfizo las expectativas
con relación a esta Carta. |