Los ministros y representantes de los gobiernos de América Latina y
el Caribe, reunidos en Río de Janeiro, Brasil, los días 23 y 24 de octubre de 2001, con
motivo de la Conferencia Regional de América Latina y el Caribe preparatoria de la Cumbre
Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, que se celebrará en Johannesburgo, Sudáfrica,
del 2 al 11 de septiembre de 2002, aprueban la siguiente Plataforma de Acción: |
REAFIRMACIÓN DE PRINCIPIOS Y COMPROMISOS |
| 1 |
Recuerdan los
compromisos contraídos en la Reunión Regional para América Latina y el Caribe
Preparatoria de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo, celebrada en la México D. F. en marzo de 1991, así como la propia
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en
Río de Janeiro en junio de 1992. |
| 2 |
Reafirman los
principios y objetivos de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,
el Programa 21, la Declaración autorizada, sin fuerza jurídica obligatoria, de
principios para un consenso mundial respecto de la ordenación, la conservación y el
desarrollo sostenible de los bosques, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el
Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto, el Convenio sobre la Diversidad Biológica, el
Protocolo de Cartagena sobre la seguridad de la biotecnología, la Convención de las
Naciones Unidas de lucha contra la desertificación en los países afectados por sequía
grave o desertificación, en particular en África, el Convenio de Estocolmo sobre
Contaminantes Orgánicos Persistentes, y el Convenio para la aplicación del procedimiento
de consentimiento fundamentado previo a ciertos plaguicidas y productos químicos
peligrosos objeto de comercio internacional. |
| 3 |
Reafirman
también los principios y objetivos del Convenio de Viena sobre la protección de la capa
de ozono, el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono y
el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los
desechos peligrosos y su eliminación, los cuales han sentado las bases para los diversos
instrumentos internacionales adoptados tanto en la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo como posteriormente. |
| 4 |
Reafirman
asimismo la Declaración de la Conferencia Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de los
Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, aprobada en Barbados en 1994, y los convenios y
acuerdos subregionales derivados de la Cumbre de Río de Janeiro de 1992. |
| 5 |
Recuerdan
también los compromisos adoptados con ocasión de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Social, la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat) celebrada en Estambul, y
la importante contribución que hicieron a la mejor aplicación del Programa 21, teniendo
en cuenta la necesidad de una integración más efectiva del desarrollo económico y
social y las estrategias de protección del medio ambiente en el marco del desarrollo
sostenible. |
| 6 |
Reafirman el
derecho soberano de todos los Estados de aprovechar sus propios recursos según sus
políticas nacionales y de desarrollo, de conformidad con los principios 2 y 13 de la
Declaración de Río. |
| 7 |
Reiteran su
compromiso con el principio de precaución, conforme a la definición que figura en la
Declaración de Río, como un componente clave de la política ambiental. |
| 8 |
Reiteran
asimismo su compromiso con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas,
según el cual los países desarrollados deben asumir en un grado proporcionalmente mayor
la responsabilidad de asegurar el desarrollo sostenible. |
OBSTÁCULOS Y LECCIONES APRENDIDAS |
| 9 |
Consideran a
la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible como una oportunidad singular para
evaluar los avances logrados en el cumplimiento de los compromisos contraídos en la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. Reconocemos
que ha habido avances significativos, en particular en cuanto a la toma de conciencia y a
la codificación del derecho ambiental. Sin embargo, a diez años, las condiciones para el
desarrollo sostenible no son mejores que las prevalecientes en 1992. La población mundial
en condiciones de pobreza se ha incrementado de manera dramática, además son cada vez
más apremiantes las necesidades del desarrollo, el deterioro del medio ambiente se ha
agudizado, y el ritmo acelerado de la globalización plantea nuevos retos de
sostenibilidad pero sobre todo de equidad. |
| 10 |
Consideran que el fortalecimiento
de las instituciones democráticas en toda la región de América Latina y el Caribe, los
logros alcanzados en los procesos de paz en algunos países de la región y la mayor
conciencia pública existente han contribuido a incorporar la dimensión ambiental al
proceso de desarrollo y a convertir el desarrollo sostenible orientado a la población en
la primera prioridad de los programas políticos, económicos y sociales de los Estados de
América Latina y el Caribe. |
| 11 |
Reconocen la importancia de una
participación transparente y con responsabilidades compartidas de la sociedad civil,
incluidos los grupos principales identificados en el Programa 21, en el diseño, la
ejecución y el seguimiento de las políticas de desarrollo sostenible y de los
compromisos regionales e internacionales sobre estas materias. Es imprescindible afianzar
la base cultural, educativa y de capacitación sobre el medio ambiente que permita
incorporar a la sociedad civil en la consecución del desarrollo sostenible. |
| 12 |
Reconocen
también, que 10 años después de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente
y Desarrollo y ante los nuevos eventos y desafíos globales que tienen impacto sobre
nuestros pueblos y el medio ambiente, se hace necesario avanzar en la construcción de las
bases para una nueva ética que dé fundamento al desarrollo sostenible. |
| 13 |
Destacan que las persistentes e
insostenibles modalidades de producción y consumo y el impacto negativo de ciertos
mecanismos comerciales y financieros, sobre todo en los países desarrollados, representan
una grave amenaza para alcanzar el desarrollo sostenible. |
| 14 |
Lamentan que, si bien los países
de la región de América Latina y el Caribe han avanzado en la promoción de un entorno
favorable a la transferencia de tecnologías y enfoques productivos nuevos, ambientalmente
limpios y energéticamente eficientes, así como de los conocimientos técnicos
correspondientes, en especial mediante el establecimiento de regímenes adecuados de
protección de la propiedad intelectual, los países desarrollados no han adoptado medidas
eficaces que aseguren esa transferencia, principalmente respecto de tecnologías más
apropiadas en términos de sostenibilidad ambiental, social y económica. |
| 15 |
Reconocen la viabilidad del
desarrollo sostenible en la región requiere de un sistema económico internacional
estable, predecible, abierto e incluyente, donde la dimensión ambiental se reconozca como
una oportunidad para las inversiones y el comercio. |
| 16 |
Rechazan todo los principios o
políticas que distorsionen el comercio internacional, las inversiones y los flujos de
capital e instan a eliminar todas las formas de subsidios a la exportación, mejorar
sustancialmente el acceso a los mercados y reducir, con miras a su eliminación, el apoyo
nacional que distorsiona el comercio y la producción. |
| 17 |
Manifiestan su
preocupación respecto de la posible condicionalidad que pudieran imponer los países
desarrollados al vincular estándares ambientales a la aprobación de créditos oficiales
a la exportación. |
| 18 |
Expresan su
preocupación por evitar que los países industrializados hagan una interpretación
abusiva del enfoque de precaución, que los lleve a utilizar las medidas de política
comercial como un medio de discriminación arbitraria o injustificable o como una
restricción velada al comercio internacional (principios 12 y 15). |
| 19 |
Reconocen la necesidad de
simplificar las organizaciones, los foros y las iniciativas para el fomento del desarrollo
sostenible, así como la necesidad de racionalizar el calendario de reuniones relacionados
con la agenda de desarrollo sostenible, para velar por un uso más eficiente y eficaz de
los recursos que se utilizan para prestar servicios a estas reuniones. Destacan también
la necesidad de contribuir al fortalecimiento de la capacidad de los países en desarrollo
para aplicar políticas y cumplir los compromisos adquiridos en dichos marcos. |
| 20 |
Reconocen la
importancia de las iniciativas regionales para promover la consecución del desarrollo
sostenible en América Latina y el Caribe. |
| 21 |
Reconocen también las
necesidades especiales de los ecosistemas regionales, incluidos los áridos y semiáridos,
de montaña, boscosos, marinos, acuáticos e insulares, que son ricos y variados pero
generalmente frágiles, así como la importancia de asegurar su conservación, protección
y uso sostenible. |
| 22 |
Reconocen y se identifican con la
preocupación de las Naciones Unidas, que basada en los lineamientos establecidos en el
capítulo 13 del Programa 21, han declarado el 2002 como el Año Internacional de las
Montañas, teniendo en cuenta que la importancia de los ecosistemas de montañas no radica
únicamente en su gran vulnerabilidad, sino en que son fuente de importantes recursos para
el futuro de la humanidad, como son el agua, la energía, la diversidad biológica, los
recursos minerales, la diversidad cultural, los medios de esparcimiento, así como los
espacios físicos para muchas poblaciones. |
| 23 |
Renuevan asimismo su compromiso
con el Fondo para el Medio Ambiento Mundial y otros importantes organismos multilaterales
de financiación, los cuales deberían ampliar los criterios para seleccionar las
cuestiones y actividades que reúnen los requisitos necesarios para su financiación, con
miras a atender esferas a las que los países en desarrollo han otorgado prioridad. |
CONSIDERACIONES ACTUALES |
| 24 |
Considerar que la pobreza
extrema, la degradación ambiental, el subdesarrollo y los patrones de producción y
consumo insostenibles, así como la falta de equidad en materia de distribución del
ingreso, afectan a todos los países de la comunidad internacional, sobre todo a los
países en desarrollo. Es en esta medida que la cooperación internacional debe
considerarse un elemento de unión entre los esfuerzos de los pueblos y gobiernos de todo
el mundo para construir un objetivo común: mejorar las condiciones de vida de las
generaciones presentes y futuras. |
| 25 |
Reiteran que deben promoverse
esfuerzos multidimensionales en el desarrollo de las capacidades nacionales y regionales,
con miras a reforzar los esquemas de cooperación regional y subregional y atender las
necesidades de los países en desarrollo y los grupos y regiones más vulnerables. |
| 26 |
Recuerdan que en el período
extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas para realizar un
examen y una evaluación generales de la Programa 21 se constató que la globalización se
manifestaba como un fenómeno no uniforme que influye tanto positiva como negativamente en
todas las sociedades. Algunos de los efectos negativos de la globalización -entre otros,
la inestabilidad económica y financiera, la exclusión social y el agotamiento de los
recursos nacionales- se han acentuado desde entonces, sobre todo en algunos países en
desarrollo, por lo que instan a la adopción de políticas y medidas para facilitar el
desarrollo económico con equidad, mediante la incorporación de todos los actores
sociales y la protección de los recursos naturales para beneficio de las generaciones
presentes y futuras. |
| 27 |
Destacan que el avance del
desarrollo sostenible exige integrar las políticas sociales, económicas y ambientales, a
fin de invertir, antes que sean irreversibles, las tendencias que amenazan la calidad de
vida de los seres humanos y evitar un gran aumento de los costos para la sociedad. En ese
sentido, es preciso detener la continua degradación ambiental con medidas tendientes a
atenuar los efectos negativos del desarrollo económicos y social, y velar por la
existencia de un vínculo sostenible entre la humanidad y la naturaleza. |
| 28 |
Reconocen la necesidad de
fomentar una comprensión, aceptación y aplicación más amplias del enfoque integrador
del desarrollo sostenible, sobre todo entre los encargados de la formulación de
políticas en el ámbito local, nacional y regional. Reconocen también la necesidad de
fomentar una cultura del desarrollo sostenible en las comunidades, la sociedad civil y el
sector privado, a través de la educación y estrategias de concientización. |
| 29 |
Destacan la importancia de
asegurar que la difusión del conocimiento científico, la promoción de la investigación
y el desarrollo de tecnologías limpias estén al servicio de la comunidad internacional,
sobre todo de los países en desarrollo, en lo que respecta a la adopción de decisiones y
la formulación de políticas relacionadas con desarrollo sostenible. |
| 30 |
Reconocen que la investigación
científica, la innovación tecnológica y las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación pueden ser instrumentales para la formulación de políticas económicas,
sociales y ambientales, por lo que deben promoverse y facilitarse a través de la
cooperación regional e internacional. |
| 31 |
Reconocen también que las
comunidades indígenas y locales que entrañan estilos tradicionales de vida pertinentes
para la conservación y el uso sostenible de recursos naturales, son un grupo importante
para la producción y el consumo sostenible de bienes y servicios, por lo que deben
participar en la formulación de políticas y acciones para alcanzar el desarrollo
sostenible; acceder con respeto al aprovechamiento, uso y disfrute de los recursos
naturales en los lugares que ocupan; proteger legalmente sus conocimientos, innovaciones y
prácticas, y así lograr una retroalimentación permanente en la cual todos se
beneficien. |
| 32 |
Reconocen que la equidad de
género ha sido fundamental para avanzar en la búsqueda de un desarrollo sostenible y que
la plena participación de las mujeres en formulación y aplicación de políticas
debería reforzarse en los ámbitos local, nacional, regional y global. |
| 33 |
Consideran
que, para enfrentar los graves daños al medio ambiente y las condiciones de pobreza
extrema que persisten en muchos países, las acciones de la comunidad internacional debe
ser preciso, eficiente y eficaz en la promoción del desarrollo sostenible. |
COMPROMISOS FUTUROS |
Institucionalidad para el
desarrollo sostenible |
| 34 |
Desarrollar la capacidad local,
nacional y regional, partiendo de una alianza estratégica duradera entre todos los
actores del desarrollo, para aprovechar al nivel local las potencialidades de la
globalización a través del intercambio de experiencias exitosas y mejores prácticas en
los países y entre ellos, la promoción de la educación formal e informal para lideres
nacionales y locales, y el fomento de la investigación aplicada y la innovación
tecnológica en los diferentes niveles. |
| 35 |
Promover el fortalecimiento de
instituciones públicas y privadas abiertas y normas claras que faciliten a todos los
sujetos, individuales y colectivos, forjar su propio desarrollo y fortalecer los vínculos
institucionales entre las políticas económicas, sociales y ambientales con la
participación ciudadana, de acuerdo a lo dispuesto en el Programa 21, a través de los
consejos nacionales de desarrollo sostenible. |
| 36 |
Fortalecer las instituciones
regionales para el diseño e instrumentación de programas y proyectos que promuevan la
integración de las políticas económicas, sociales y ambientales, a través de la
realización de talleres, foros y conferencias de alto nivel y programas de cooperación
sur-sur. |
| 37 |
Promover formas más eficientes
de abordar en los foros multilaterales el desarrollo sostenible, mediante mecanismos
flexibles y adecuados para una mayor racionalización de los esfuerzos y recursos y la
promoción de sinergias entre las convenciones pertinentes, tal como lo establece el
Programa 21, a través de los Consejos Nacionales de Desarrollo Sostenible, entre otras,
para una efectiva articulación entre las políticas económicas, sociales y ambientales
con la participación ciudadana. |
| 38 |
Apoyar, en este sentido, los
esfuerzos que está realizando el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente a
fin de examinar y estructurar la política y gobernabilidad ambientales sin perjuicio de
las respectivas competencias de los objetivos de los acuerdos ambientales multilaterales,
logrando mayores sinergias entre ellos y evaluando la conveniencia de uniformar y
armonizar los requisitos para la presentación de informes y los procedimientos de
ejecución. |
| 39 |
Reafirmar la importancia de
alcanzar mayor coherencia y coordinación entre las estrategias y políticas ambientales,
sociales y económicas. Invitar para ello, entre otras instituciones, al Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo, al Programa Naciones Unidas para el Medio Ambiente, a
la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y a la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe a que continúen e incrementen su apoyo a los
países para lograr esta integración y fortalecer los mecanismos de cooperación tanto a
nivel global corno regional. |
Financiamiento y transferencia de
tecnología |
| 40 |
Instar a la comunidad
internacional en general y a los países desarrollados en particular a que asignen
recursos suficientes, previsibles, nuevos y adicionales, a fin de asegurar el cumplimiento
eficaz del Programa 21, sobre todo de los capítulos 33 y 34, y de otros acuerdo
internacionales. |
| 41 |
Reiterar la importancia de que
los países desarrollados cumplan el compromiso de destinar el 0.7% de su PIB a la
cooperación al desarrollo en el resto del mundo. |
| 42 |
Definir incentivos económicos y
fiscales que efectivamente propicien la participación del sector privado en los esquemas
públicos de promoción del desarrollo sustentable y corrijan las fallas del mercado que
tienen un impacto negativo en la sustentabilidad del desarrollo. |
| 43 |
Exhortar a los principales
contribuyentes a incrementar sus esfuerzos parar que el Fondo para el Medio Ambiente
Mundial pueda contar con fondos concesionales adicionales en el futuro y que esos recursos
sean asignados y administrados de manera más transparente, eficiente y oportuna. |
| 44 |
Reconocer que la carga de la
deuda y el servicio de la deuda que afectan a muchos países de región, sobre todo ante
la reducción de la asistencia oficial para el desarrollo y su limitada capacidad para
atraer nueva financiación y nuevas inversiones, han seguido debilitando las estrategias
destinadas a movilizar recursos para el desarrollo sostenible. Tomar nota con creciente
inquietud que la relación entre la deuda y el producto en los países muy endeudados no
ha mejorado considerablemente. Subrayar la necesidad de que se vuelva a considerar la
posibilidad de crear mecanismos destinados a aliviar la carga de los países muy
endeudados, así como la necesidad de incrementar, mediante la creación de nuevos y
novedosos instrumentos financieros, el financiamiento multilateral en condiciones
concesionales para la ejecución de programas de desarrollo sostenible. |
| 45 |
Recomendar que en la Conferencia
de Naciones Unidas sobre el Financiamiento para el Desarrollo, a celebrarse en Monterrey,
México, en marzo del 2002 se aborde la necesidad de explorar mecanismos innovadores y
más eficaces para financiar la protección de bienes públicos nacionales de beneficio
global, y se propongan mecanismos para vincular la dimensión ambiental con las políticas
fiscales de los países, logrando así la eficaz incorporación de los sectores
financieros en la consecución hacia las metas de desarrollo sostenible. |
| 46 |
Reafirmar que el cumplimiento de
parte de los países en desarrollo de los compromisos internacionales, para el desarrollo
sostenible solamente podrá ser alcanzado siempre y cuando tengan aquellos países acceso
el financiamiento adecuado y a la transferencia de tecnologías, teniendo en cuenta que el
fomento del desarrollo y la erradicación de la pobreza son las prioridades de mayor
relevancia para los países en desarrollo. |
| 47 |
Subrayar las complementariedades
existentes entre el comercio, la inversión y la calidad ambiental, el bienestar social y
el crecimiento, los beneficios derivados del uso sostenible de los recursos naturales,
así como la conformación de un sistema económico mundial abierto e incluyente, donde la
dimensión ambiental constituye una oportunidad y no una barrera para las inversiones y el
comercio. |
| 48 |
Asegurar el acceso a los mercados
de los productos de los países en desarrollo como factor esencial para el desarrollo
sostenible, así como promover la competitividad de los bienes y servicios de los países
en desarrollo que sean manejados y producidos de manera sostenible. |
| 49 |
Destacar la necesidad de que en
la Cumbre se recomiende que las empresas multinacionales adopten los principios y
estándares internacionales de la responsabilidad social en la esfera del medio ambiente y
el desarrollo sostenible y pongan en marcha mecanismos y procedimientos para la rendición
de cuentas periódica a los organismos pertinentes. |
| 50 |
Exhortar a que en la Cumbre de
Johannesburgo se impulse el establecimiento de modalidades eficaces para facilitar la
transferencia de tecnologías y enfoques productivos nuevos, en condiciones más
favorables, de conformidad con el principio 9 de la Declaración de Río, en especial a
partir de la adopción de mecanismos financieros y tratamientos fiscales preferenciales
por parte de los países desarrollados. |
Formulación de acciones |
| 51 |
Exhortar a todos los países que
todavía no lo han hecho a que ratifiquen a la brevedad posible el Convenio sobre la
Diversidad Biológica como un instrumento clave para la conservación de la diversidad
biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y
equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos. |
| 52 |
Asegurar el acceso equitativo a
los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos mediante la instrumentación
de esquemas de regulación nacionales e internacionales para estos fines, teniendo en
cuenta todos los derechos sobre esos recursos y esas tecnologías, así como mediante una
financiación apropiada y la transferencia de las tecnologías pertinentes. |
| 53 |
Fomentar la cooperación para
lograr la conservación y el manejo sostenible de los ecosistemas naturales de la región,
con el propósito de profundizar los compromisos mundiales para la conservación in situ
de la biodiversidad y trabajar para establecer en ellos planes de desarrollo sostenible
que integren a nivel local los acuerdos que figuran en todas las convenciones y que
incluyan la creación y el fortalecimiento de áreas protegidas y corredores biológicos y
el fomento de actividades productivas sostenibles. |
| 54 |
Solicitar el diseño de una
estrategia de desarrollo sostenible de los ecosistemas montañosos que promueva el manejo
integral de tierras, cuerpos de agua y recursos vivos mediante la aplicación de un
enfoque ecosistémico a la prevención de desastres naturales. |
| 55 |
Subrayar la necesidad de
preservar, apoyar y proteger los conocimientos tradicionales, como parte importante de los
esfuerzos por asegurar el aprovechamiento y uso armónico de los recursos naturales, a fin
de promover el logro de los objetivos del desarrollo sostenible. Solicitar a la CEPAL, al
PNUD y al PNUMA para que apoyen la discusión participativa entre los diferentes actores
de la sociedad latinoamericana y caribeña sobre las bases éticas para el desarrollo
sostenible. |
| 56 |
Instar a la comunidad
internacional a continuar los esfuerzos para la implementación y la pronta entrada en
vigor con la mayor universalidad posible del Protocolo de Cartagena sobre la Seguridad de
Biotecnología, tomando en cuenta sus procedimientos constitucionales nacionales, con
miras a asegurar su entrada en vigor antes de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo
Sostenible. |
| 57 |
Fortalecer los marcos
regulatorios e institucionales nacionales y regionales relativos a la bioseguridad. |
| 58 |
Insistir en la
importancia de evaluar la vulnerabilidad y cuantificar el progreso logrado en materia de
desarrollo sostenible; tomar nota de la falta de información e indicadores que permitan
hacer las evaluaciones pertinentes, y destacar la necesidad de desarrollar un conjunto
esencial de datos e indicadores, incluido un índice de vulnerabilidad, que posibilita la
medición del progreso logrado en la búsqueda de un desarrollo sostenible, tomando en
consideración las peculiares características de los países caribeños, y de conformidad
con el Programa 21 y el Programa de Acción de Barbados. |
| 59 |
Reducir la
vulnerabilidad frente a desastres naturales sobre la base de instrumentos de
planificación como el ordenamiento ecológico y económico del territorio, así como
promover una cultura de riesgo para su prevención y mitigación a través de procesos
educativos y mejores sistemas de información y alerta temprana, estimulando la
participación de la sociedad civil. |
| 60 |
Fortalecer la
cooperación subregional y regional, incluida la participación del sector financiero
nacional o internacional, particularmente en los sistemas de monitoreo y para mejorar la
eficacia en las tareas de reconstrucción, con especial atención a los pequeños Estados
insulares en desarrollo. |
| 61 |
Solicitar el
reconocimiento de la notable vulnerabilidad de los pequeños Estados insulares en
desarrollo del Caribe y, por lo tanto, prestar mayor atención al Programa de Acción de
Barbados y canalizar recursos para su implementación, especialmente en cuanto a la
adaptación al cambio cismático, el cuidado de los recursos marinos y costeros, el manejo
integrado de los desechos, la protección y el incremento de los recursos hídricos, tanto
en términos de cantidad como de calidad, y el desarrollo del turismo sustentable. |
| 62 |
Establecer una
estrategia regional con acciones de mediano y largo plazo relativas a la prevención y
atención de emergencias ante el fenómeno de El Niño. |
| 63 |
Promover una
gestión integral de cuencas, haciendo hincapié en la gestión intersectorial y
descentralizada, con una visión ecosistémica y un cambio en la cultura y la percepción
social del agua. Adecuar los mecanismos económicos y de mercado a las condiciones de
escasez creciente, mediante la adopción de instrumentos indirectos que complementen la
regulación directa, y permitan un manejo y una conservación eficaz del recurso. |
| 64 |
Potenciar los
esquemas de cooperación internacional a nivel global, regional y subregional,
particularmente en ecosistemas compartidos e incrementar la coordinación entre las
múltiples instancias y actores que inciden en la gestión del agua. |
| 65 |
Respaldar la
cooperación internacional para un manejo sustentable de los bosques, tomando en cuenta
los aspectos económicos y comerciales relacionados con éstos, así como promover la
instrumentación del plan de acción del foro de las Naciones Unidas sobre bosques. |
| 66 |
Fortalecer los
esquemas de cooperación con las comunidades indígenas y locales, que entrañan estilos
tradicionales de vida pertinentes, para la conservación y el uso sostenible de la
diversidad biológica, a fin de promover programas y recursos financieros para asegurar su
plena participación. |
| 67 |
Recalcar la
necesidad de diversificar la oferta energética y fomentar la eficiencia energética,
evaluando el potencial de fuentes convencionales y mejorando la participación de las
fuentes renovables, para lo cual deberá contarse con un apoyo más amplio de los
organismos financieros, según las necesidades de cada país. |
| 68 |
Establecer las
sinergias de largo plazo entre las políticas energéticas de la región y las políticas
ambientales, tanto para lograr mayor eficiencia energética como para reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero y promover el uso de tecnologías limpia. |
| 69 |
Exhortar a
todos los países que aún no lo han hecho a que agilicen la ratificación del Protocolo
de Kyoto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático,
teniendo en cuenta sus procedimientos constitucionales nacionales, con miras a asegurar su
entrada en vigor antes de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible. |
| 70 |
Promover y potenciar programas
regionales o internacionales de adaptación al cambio climático que fortalezcan y
complementen los esfuerzos nacionales y considerar los esfuerzos de reforzamiento de
capacidades para la adaptación en las áreas de mayor vulnerabilidad, teniendo en cuenta
el trabajo y las decisiones de las conferencias de las partes de la Convención Marco de
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. |
| 71 |
Promover políticas que
fortalezcan el ordenamiento territorial en aras de contribuir al desarrollo sostenible de
la diversidad biológica. |
| 72 |
Exhortar a todos los países a
ratificar el Convenio para la aplicación del procedimiento de consentimiento fundamentado
previo a ciertos plaguicidas y producto químicos peligrosos objeto de comercio
internacional y el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, así
como apoyar la Declaración de Bahía y las Prioridades para la Acción más allá del
2000, adoptadas por el Foro Intergubernamental sobre Seguridad Química, por lo que
significan en la solución de los problemas de la contaminación química y su influencia
en la salud humana y el medio ambiente. |
| 73 |
Destacar la
importancia de una población sana para el logro del desarrollo sostenible, debido a la
influencia de la salud en la calidad de vida y la productividad. Insistir en la necesidad
de que se preste más atención al fortalecimiento del sector salud, lo que incluye el
perfeccionamiento de la sinergia entre medio ambiente y políticas de salud. Solicitar a
la comunidad internacional que preste asistencia para el fortalecimiento de la capacidad
de los países en esta área, teniendo en cuenta los enormes desafíos que se le plantean
en ese sector, especialmente la creciente prevalencia del VIH y el SIDA. |
| 74 |
Reconocer que la tasa regional de
crecimiento de la población, unida a la notable migración de las áreas rurales a
urbanas se ha traducido en una urbanización rápida y en muchos casos no planificada, lo
que eleva la presión ejercida sobre los recursos naturales, incluidos el agua y los
recursos energéticos, recarga a la infraestructura de control de la contaminación,
saneamiento y manejo de desechos sólidos, y debilita las estrategias de prevención de la
destrucción de bosques, la erosión de los suelos y de degradación de la tierra.
Destacar la necesidad de una planificación urbana y un manejo de las tierras más
eficientes, como medios para mejorar las condiciones de los asentimientos humanos en la
región y reducir el riesgo de desastres provocados por el ser humano, en vista de los
dramáticos fenómenos naturales que se han producido. |
| 75 |
Reconocer e identificar la
relación entre población y medio ambiente, y lograr una mayor interacción entre las
instituciones que, tanto a nivel nacional como internacional abordan los temas de
población y medio ambiente, y promover el acceso a recursos financieros adicionales que
permitan encaminar acciones de análisis y desarrollo del vinculo entre medio ambiente y
población. |
| 76 |
Impulsar una gestión urbana
ambientalmente sostenible vinculada a patrones de producción y consumo más racionales
asociados a la reducción de emisiones y menor generación de residuos, así como
establecer mecanismos más eficaces para la planificación urbana y para incrementar la
infraestructura de tratamiento de aguas servidas. |
| 77 |
Destacar que
la consecución del desarrollo sostenible y el mejoramiento de la calidad de vida requiere
una integración más efectiva de los componentes ambientales, sociales y económicos en
las políticas públicas, programas y proyectos a nivel local, nacional, regional o
internacional. |
| 78 |
Solicitar a la CEPAL, al PNUD y
al PNUMA que den seguimiento a los acuerdos de esta reunión y continúen haciéndolo con
respecto a la agenda global de desarrollo sostenible de acuerdo con sus mandatos y
capacidades. |
| 79 |
Declarar que
los países y los pueblos de América Latina y el Caribe consideran la Cumbre Mundial
sobre el Desarrollo Sostenible como una oportunidad singular para evaluar los avances
logrados en todos los niveles en el cumplimiento de los compromisos contraídos en la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y para
emprender nuevas y eficaces acciones para el cumplimiento pleno de esos compromisos y
enfrentar los retos futuros que implica alcanzar el desarrollo sostenible. |
| 80 |
Proponer que
en la agenda de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible se otorgue una alta
prioridad a los temas intersectoriales, entre otros las finanzas, la ciencia y
tecnología, el desarrollo de la capacidad y la vulnerabilidad. |
| 81 |
Convocar a la comunidad
internacional a reiterar su compromiso y voluntad política para que, mediante una
renovada y solidaria cooperación y con fundamento en el reconocimiento de una relación
responsable y ética entre los seres humanos y la naturaleza, se realicen acciones
efectivas a nivel local, nacional, regional y global, que garanticen el pleno cumplimiento
de los compromisos vigentes sobre desarrollo sostenible, como la mejor garantía para un
mundo justo en un ambiente de paz global. A la luz de estas consideraciones, proponer el
siguiente tema central para la Cumbre: "Hacia una nueva globalización que garantice
un desarrollo equitativo, incluyente y sostenible". |