| El siguiente es el texto completo de la
Declaración de Principios suscrito por los Jefes de Estado y de Gobierno asistentes a la
Cumbre de las Américas sobre Desarrollo Sostenible. DECLARACIÓN DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA
1. Los Jefes de Estado y de Gobierno elegidos de las Américas, reunidos
en Santa Cruz de la Sierra de conformidad con lo acordado en la Cumbre de las Américas
celebrada en Miami en 1994, reafirmamos nuestra determinación de avanzar hacia el
desarrollo sostenible e implementar las decisiones y compromisos contemplados en la
Declaración de Río y en la Agenda 21, adoptados en la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en Río de Janeiro en 1992.
Reafirmamos, asimismo, los compromisos adoptados en la
Declaración de Principios y el Plan de Acción de la Cumbre de las Américas.
Nos comprometemos a promover los acuerdos alcanzados en la
Conferencia Mundial sobre Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en
Desarrollo celebrada en Barbados en 1994 y reconocemos la importancia de los principios
enunciados en las recientes conferencias de las Naciones Unidas relacionados con el
desarrollo sostenible.
Apoyamos los esfuerzos emprendidos a nivel hemisférico,
regional y subregional, tales como la Alianza Centroamericana para el Desarrollo
Sostenible, el Acuerdo sobre Cooperación Ambiental de América del Norte, el Tratado de
Cooperación Amazónica y la Comisión Permanente del Pacífico Sur.
2. Reafirmamos que el ser humano tiene
derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza, por lo que
constituye el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Es
necesario que las estrategias de desarrollo incorporen la sostenibilidad como elemento
indispensable para lograr de manera equilibrada, interdependiente e integral los objetivos
económicos, sociales y ambientales.
3. Una característica esencial de las
Américas es su diversidad natural y cultural. Nuestros países comparten una rica
tradición política propia basada en valores democráticos y un importante potencial
económico y de desarrollo tecnológico, dentro del contexto de economías abiertas y de
mercado. Estos constituyen elementos fundamentales para impulsar el desarrollo económico
y el bienestar social, así como la preservación de un medio ambiente sano.
Adoptaremos políticas y estrategias que alienten cambios
en los patrones de producción y consumo para alcanzar el desarrollo sostenible y una
mejor calidad de vida, así como la preservación del medio ambiente y para contribuir a
la superación de la pobreza.
Reafirmamos nuestro compromiso con el principio fundamental
de la Carta de la Organización de los Estados Americanos, reiterado en la Cumbre de las
Américas, de que la democracia representativa es esencial para la paz, la justicia y el
desarrollo. El desarrollo sostenible requiere el fortalecimiento y promoción de nuestras
instituciones y valores democráticos.
4. Al reconocer que la globalización, los
esfuerzos hacia la integración y la complejidad de los asuntos ambientales representan
retos y oportunidades para los países del Hemisferio, nos comprometemos a trabajar
conjuntamente.
5. Reconocemos que las necesidades y
responsabilidades que enfrentan los países del Hemisferio hoy en día son diversas. El
desarrollo sostenible no supone que todos los países se encuentran en el mismo nivel de
desarrollo, tienen las mismas capacidades o pueden necesariamente aplicar el mismo modelo
para lograrlo. En vista de que han contribuido en distinta medida a la degradación del
medio ambiente mundial, los Estados tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas en
la búsqueda global del desarrollo sostenible. Se deberá realizar esfuerzos para asegurar
que los beneficios del desarrollo sostenible lleguen a todos los países del Hemisferio,
en particular a los de menor desarrollo y a todos los segmentos de nuestras poblaciones.
Daremos atención especial a los pequeños Estados
insulares cuya vulnerabilidad ambiental, vinculada en especial a los desastres naturales,
es mayor debido, entre otros factores, a su situación geográfica, a su tamaño y a la
dimensión de sus economías.
6. El alivio de la pobreza es parte
integral del desarrollo sostenible. Sólo se obtendrán los beneficios de la prosperidad
mediante políticas que aborden las interrelaciones entre el ser humano y la naturaleza.
Al definir las políticas y los programas de desarrollo sostenible se debe prestar
especial atención a las necesidades de las poblaciones indígenas, las minorías, las
mujeres, los jóvenes y los niños y a facilitar su plena participación en el proceso de
desarrollo. Las condiciones de vida de los discapacitados y de los ancianos también
merecen especial atención.
7. Estableceremos o fortaleceremos
nuestros marcos institucionales, programas y políticas en apoyo a los objetivos del
desarrollo sostenible. Los esfuerzos nacionales deberán complementarse con una continua
cooperación internacional para llevar adelante los compromisos asumidos en la Conferencia
de Río en relación con los recursos financieros y mediante la transferencia de
tecnología en términos justos y favorables, incluidos términos preferenciales,
establecidos de común acuerdo.
8. Apoyaremos y promoveremos, como
requisito fundamental del desarrollo sostenible, una amplia participación de la sociedad
civil en el proceso de toma de decisiones, incluyendo políticas y programas y su diseño,
implementación y evaluación. Para tal efecto, se promoverá el perfeccionamiento de los
mecanismos institucionales de participación pública.
9. Esta Conferencia Cumbre sobre
Desarrollo Sostenible es la piedra angular de una alianza de cooperación entre los
Estados de las Américas en su búsqueda común de una calidad de vida más elevada para
sus pueblos, fundada en objetivos integrales y complementarios de carácter económico,
social y ambiental.
Se debe partir de las experiencias nacionales y regionales
que se encuentran en marcha para integrar un plan de acción que comprometa la acción
oportuna de los Estados y la disponibilidad de los recursos necesarios para su
cumplimiento.
10. De conformidad con los principios
anunciados anteriormente destacamos los siguientes elementos para la aplicación del Plan
de Acción para el Desarrollo Sostenible de las Américas:
a. Crecimiento económico con equidad
Aplicar medidas eficaces y constantes para asegurar que el sistema económico y financiero
internacional apoye el crecimiento de las economías locales y su desarrollo sostenible
con el fin de lograr una mayor justicia social para todos nuestros pueblos.
Fortalecer la relación de apoyo recíproco entre el
comercio y el medio ambiente actuando en favor de la conservación ambiental,
salvaguardando a la vez un sistema de comercio multilateral abierto, equitativo y no
discriminatorio, tomando en cuenta los esfuerzos en curso del Comité de Comercio y Medio
Ambiente de la Organización Mundial de Comercio sobre este tema. Reconocemos la
importante necesidad de los países de mejorar el acceso a los mercados, manteniendo
políticas ambientales eficaces y apropiadas. A este respecto, evitaremos las
restricciones encubiertas al comercio, de conformidad con el Acuerdo General sobre
Aranceles Aduaneros y Comercio/Organización Mundial de Comercio (GATT/OMC) y con otras
obligaciones internacionales.
La plena participación del sector privado y en particular
de la pequeña, mediana y microempresa, así como de cooperativas y de otras formas de
organización productiva en una estrategia hacia el desarrollo sostenible, resulta
fundamental a fin de aprovechar sus recursos y dinamismo. Esta estrategia debe
desarrollarse en un contexto de equilibrio entre políticas integrales para atender los
problemas ambientales y de desarrollo.
b. Dimensiones sociales
Existe la necesidad urgente de intensificar los esfuerzos para superar la pobreza y la
marginalidad que afectan ampliamente a nuestras sociedades, en especial a la niñez y a la
mujer. Promoveremos, a través de las acciones y programas pertinentes, incluyendo los
establecidos en el Plan de Acción, niveles adecuados de nutrición, una mayor seguridad
alimenticia, el acceso equitativo y efectivo a los servicios básicos de salud y de
abastecimiento de agua potable, al empleo, a la vivienda; y procuraremos prevenir la
contaminación y sanear el medio ambiente en beneficio de toda la población, teniendo en
cuenta en particular a los grupos más vulnerables.
Estableceremos, asimismo, estrategias que valoren la
dignidad de la persona humana, respeten y promuevan la diversidad cultural de nuestras
sociedades y la igualdad de género, así como programas de educación para la paz, la
democracia y el respeto a la naturaleza, con especial atención a la niñez y a los
jóvenes.
En este contexto se deberá poner en práctica, cuando
proceda, los principios y prioridades que establece la Carta Panamericana de la Salud y el
Medio Ambiente para el Desarrollo Humano Sostenible.
c. Un medio ambiente sano
La planificación y la toma de decisiones relativas al desarrollo sostenible requieren el
entendimiento e integración de las consideraciones ambientales, así como de los factores
sociales y económicos. Evaluaremos el impacto ambiental de nuestras políticas,
estrategias, programas y proyectos, a nivel nacional o en el marco de acuerdos
internacionales, para asegurar que los impactos ambientales adversos puedan ser
identificados, prevenidos, minimizados o mitigados, según sea el caso.
d. Participación pública
Promoveremos mayores espacios para la expresión de las ideas y el intercambio de
información y de conocimientos tradicionales sobre el desarrollo sostenible entre grupos,
organizaciones, empresas e individuos, incluidas las poblaciones indígenas, así como
para su efectiva participación en la formulación, adopción y ejecución de las
decisiones que afectan sus condiciones de vida.
e. Desarrollo y transferencia de tecnología
El desarrollo, la adopción, adaptación y aplicación de una tecnología ambientalmente
sana, eficaz y efectiva, juegan un importante papel para asegurar el desarrollo
sostenible.
Con este objetivo, se debe continuar fomentando en el
Hemisferio la transferencia y el acceso a tecnologías apropiadas. Reconocemos el
importante papel que juegan los mecanismos basados en el libre mercado y promoveremos
oportunidades de transferencia de tecnología a través de programas de capacitación y de
trabajo cooperativo y mejorando el acceso a fuentes de información. Además,
incrementaremos la capacidad científica y tecnológica nacional, complementada por la
cooperación internacional.
f. Financiamiento
Para poner en práctica las iniciativas contempladas en el Plan de Acción se requiere
movilizar recursos financieros de conformidad con los compromisos contraídos en la Cumbre
de Río. Como complemento de éstos, se deberían desarrollar mecanismos innovadores de
financiamiento.
En este contexto, resaltamos la importancia de que los
organismos de cooperación y las instituciones financieras internacionales apoyen
firmemente los esfuerzos del Hemisferio.
g. Fortalecimiento de los marcos jurídicos
Las relaciones entre los países del Hemisferio, en el marco de esta alianza de
cooperación para avanzar hacia el desarrollo sostenible, se basará en las normas y
principios del derecho internacional. Consideraremos los avances registrados en el ámbito
del Derecho Internacional Ambiental e impulsaremos de la manera que proceda reformas y
actualizaciones de las legislaciones nacionales para incorporar a nuestros respectivos
ordenamientos internos el concepto del desarrollo sostenible. Desarrollaremos, asimismo,
mecanismos nacionales para el cumplimiento eficaz de nuestras leyes y disposiciones
pertinentes y de las correspondientes normas internacionales.
Realizaremos esfuerzos para lograr la ratificación o en su
caso la adhesión a los instrumentos internacionales sobre desarrollo sostenible y
cumpliremos las obligaciones correspondientes.
Por lo tanto, suscribimos la Declaración de Santa Cruz de
la Sierra y adoptamos el Plan de Acción para el Desarrollo Sostenible de las Américas, a
los siete días del mes de diciembre de mil novecientos noventa y seis, en los idiomas
español, francés, inglés y portugués.
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