| Protección
de la Atmósfera Introducción
1.La protección de la atmósfera es una labor amplia y multidimensional en
la que intervienen varios sectores de la actividad económica. Se recomienda a los
gobiernos y a las demás entidades que se esfuerzan por proteger la atmósfera que
examinen y, cuando proceda, apliquen las opciones y medidas que se exponen en este
capítulo.
2. Se tiene presente que muchas de las cuestiones de
que se trata en este capítulo se contemplan en acuerdos internacionales como el Convenio
de Viena para la Protección de la Capa de Ozono de 1985, el Protocolo de Montreal
relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono de 1987, en su forma enmendada, la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, de 1992, y otros
instrumentos internacionales, incluidos los regionales. En el caso de las actividades
contempladas en esos acuerdos, se entiende que las recomendaciones que figuran en este
capítulo no obligan a ningún gobierno a tomar medidas que superen lo dispuesto en esos
instrumentos jurídicos. No obstante, en el marco de este capítulo, los gobiernos son
libres de aplicar medidas adicionales compatibles con esos instrumentos jurídicos.
3. Se tiene también presente que las actividades que
se realicen para alcanzar los objetivos de este capítulo deberían coordinarse con el
desarrollo social y económico en forma integral con el fin de evitar que tuviesen
repercusiones negativas sobre este, teniendo plenamente en cuenta las legítimas
necesidades prioritarias de los países en desarrollo por lo que respecta al logro del
crecimiento económico sostenido y la erradicación de la pobreza.
4. En este contexto se hace especial referencia al
área de programas A del capítulo 2 del Programa 21 (Fomento del desarrollo sostenible
mediante el comercio).
5. En el presente capítulo se incluyen las cuatro
áreas de programas siguientes:
a) Consideración de las incertidumbres: perfeccionamiento
de la base científica para la adopción de decisiones;
b) Promoción del desarrollo sostenible:
i) Desarrollo, eficiencia y consumo de la energía;
ii) Transporte;
iii) Desarrollo industrial;
iv) Desarrollo de los recursos terrestres y marinos y
aprovechamiento de las tierras;
c) Prevención del agotamiento del ozono
estratosférico;
d) Contaminación atmosférica transfronteriza.
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Áreas de Programas
A. Consideración de las incertidumbres:
perfeccionamiento de la base científica para la adopción de decisiones.
Bases para la acción
6. La preocupación por el cambio climático y
la variabilidad climática, la contaminación del aire y el agotamiento del ozono ha
creado una nueva demanda de información científica, económica y social para reducir las
incertidumbres que aun quedan en esas esferas. Es necesario mejorar la comprensión y la
capacidad de predicción de las diversas propiedades de la atmósfera y de los ecosistemas
afectados, así como de las repercusiones sobre la salud y de su interacción con los
factores socioeconómicos.
Objetivos
7. El objetivo básico de esta área de
programas es mejorar la comprensión de los procesos que afectan a la atmósfera terrestre
a escala mundial, regional y local y que a su vez se ven afectados por esta, incluidos,
entre otros, los procesos físicos, químicos, geológicos, biológicos, oceánicos,
hidrológicos, económicos y sociales; aumentar la capacidad e intensificar la
cooperación internacional; y mejorar la comprensión de las consecuencias económicas y
sociales de los cambios atmosféricos y de las medidas de mitigación y respuesta
adoptadas respecto de esos cambios.
Actividades
8. Los gobiernos al nivel que corresponda, con
la cooperación de los órganos competentes de las Naciones Unidas y, según proceda, de
organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado, deberían:
a) Promover la investigación relacionada con los procesos
naturales que afectan a la atmósfera y se ven afectados por esta, así como de los
vínculos críticos entre el desarrollo sostenible y los cambios atmosféricos, incluidos
los efectos sobre la salud humana, los ecosistemas, los sectores económicos y la
sociedad;
b) Asegurar una cobertura geográfica más equilibrada
del Sistema Mundial de Observación del Clima y sus componentes, incluida la Vigilancia de
la Atmósfera Global, facilitando, entre otras cosas, el establecimiento y funcionamiento
de estaciones adicionales de observación sistemática, y contribuyendo al desarrollo,
utilización y accesibilidad de esas bases de datos;
c) Promover la cooperación en:
i) El desarrollo de sistemas de detección temprana
relativos a los cambios y las fluctuaciones en la atmósfera;
ii) La creación y mejoramiento de la capacidad de
predecir esos cambios y fluctuaciones y evaluar sus repercusiones ambientales y
socioeconómicas;
d) Cooperar en la investigación para desarrollar
metodologías y determinar umbrales de contaminantes atmosféricos, así como niveles
atmosféricos de concentraciones de gases de efecto invernadero, que puedan causar
interferencias antropógenas peligrosas con el sistema climático y el medio ambiente en
su conjunto, y los ritmos de cambio conexos que no permitirían a los ecosistemas
adaptarse naturalmente;
e) Promover el aumento de la capacidad científica, el
intercambio de datos e informaciones científicos, y la facilitación de la participación
y capacitación de expertos y personal técnico, sobre todo en los países en desarrollo,
y cooperar con ellos, en las esferas de la investigación, la reunión, organización y
evaluación de datos, y de la observación sistemática relacionada con la atmósfera.
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B. Promoción del desarrollo sostenible
1. Desarrollo, eficiencia y consumo de la energía
Bases para la acción
9. La energía es esencial para el desarrollo
económico y social y el mejoramiento de la calidad de la vida. Sin embargo, la mayor
parte de la energía del mundo se produce y consume en formas que no podrían perdurar si
la tecnología permaneciera constante o si las magnitudes globales aumentaran
notablemente. La necesidad de controlar las emisiones atmosféricas de gases de efecto
invernadero y otros gases y sustancias deberá basarse cada vez más en la eficiencia en
la producción, transmisión, distribución y consumo de la energía y en una dependencia
cada vez mayor de sistemas energéticos, ecológicamente racionales, sobre todo de las
fuentes de energía nuevas y renovables 1/. Será necesario utilizar todas las fuentes de
energía en formas que respeten la atmósfera, la salud humana y el medio ambiente en su
totalidad.
10. Es preciso eliminar los actuales obstáculos al
aumento del suministro de energía ecológicamente racional necesario para seguir el
camino del desarrollo sostenible, en particular en los países en desarrollo.
Objetivos
11. El objetivo básico y ultimo de esta área
de programas es reducir los efectos perjudiciales del sector de energía en la atmósfera
mediante la promoción de políticas o de programas, según proceda, orientados a aumentar
la contribución de los sistemas energéticos ecológicamente racionales y económicos,
particularmente los nuevos y renovables, mediante la producción, la transmisión, la
distribución y el uso menos contaminantes y más eficientes de la energía. Este objetivo
debería reflejar la necesidad de equidad, de un abastecimiento suficiente de energía y
de un aumento del consumo de energía en los países en desarrollo, y debería tener en
cuenta la situación de los países que dependen en gran medida de los ingresos generados
por la producción, elaboración y exportación, y/o el consumo de combustibles fósiles y
de productos conexos de alto consumo energético, y/o el uso de combustibles fósiles muy
difíciles de reemplazar por otras fuentes de energía, y la situación de los países
extremadamente vulnerables a los efectos perjudiciales del cambio climático.
Actividades
12. Los gobiernos al nivel que corresponda,
con la cooperación de los órganos competentes de las Naciones Unidas y, según proceda,
de organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado,
deberían:
a) Cooperar en la búsqueda y el desarrollo de fuentes
energéticas económicamente viables y ecológicamente racionales, para promover la
disponibilidad de un mayor abastecimiento de energía como apoyo a los esfuerzos por
lograr un desarrollo sostenible, en particular en los países en desarrollo;
b) Promover el desarrollo en el plano nacional de
metodología apropiadas para la adopción de decisiones integradas de política
energética, ambiental y económica para el desarrollo sostenible, entre otras cosas
mediante evaluaciones del impacto ambiental;
c) Promover la investigación, el desarrollo, la
transferencia y el uso de mejores tecnologías y prácticas de alto rendimiento
energético, entre ellas, tecnologías endógenas en todos los sectores pertinentes,
prestando especial atención a la rehabilitación y la modernización de los sistemas de
generación de energía, en particular en los países en desarrollo;
d) Promover la investigación, el desarrollo, la
transferencia y el uso de tecnologías y prácticas para el establecimiento de sistemas
energéticos ecológicamente racionales, entre ellos, sistemas energéticos nuevos y
renovables, prestando particular atención a los países en desarrollo;
e) Promover el aumento de las capacidades
institucional, científica, de planificación y de gestión, particularmente en los
países en desarrollo, para desarrollar, producir y utilizar formas de energía cada vez
más eficientes y menos contaminantes;
f) Examinar las diversas fuentes actuales de
abastecimiento de energía para determinar en que forma se podría aumentar la
contribución de los sistemas energéticos ecológicamente racionales en su conjunto, en
particular los sistemas energéticos nuevos y renovables, de manera económicamente
eficiente, teniendo en cuenta las características sociales, físicas, económicas y
políticas propias de los respectivos países, y estudiando y aplicando, según proceda,
medidas para salvar cualquier obstáculo a su establecimiento y uso;
g) Coordinar planes energéticos en los planos regional
y subregional, según proceda, y estudiar la viabilidad de una distribución eficiente de
energía ecológicamente racional a partir de fuentes de energía nuevas y renovables;
h) De conformidad con las prioridades nacionales en
materia de desarrollo socioeconómico y medio ambiente, evaluar y, según proceda,
promover políticas o programas eficaces en función de los costos, que incluyan medidas
administrativas, sociales y económicas, con el fin de mejorar el rendimiento energético;
i) Aumentar la capacidad de planificación energética
y de gestión de programas sobre eficiencia energética, así como de desarrollo,
introducción y promoción de fuentes de energía nuevas y renovables;
j) Promover normas o recomendaciones apropiadas sobre
rendimiento energético y emisiones a nivel nacional 2/ orientadas hacia el desarrollo y
uso de tecnologías que reduzcan al mínimo los efectos adversos sobre el medio ambiente;
k) Fomentar la ejecución, en los planos local,
nacional, subregional y regional, de programas de educación y toma de conciencia sobre el
uso eficiente de la energía y sobre sistemas energéticos ecológicamente racionales;
l) Establecer o aumentar, según proceda, en
cooperación con el sector privado, programas de etiquetado de productos para proporcionar
información a los encargados de adoptar decisiones y a los consumidores sobre
oportunidades de un uso eficiente de la energía.
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2. Transporte
Bases para la acción
13. El sector del transporte tiene un papel esencial y positivo que desempeñar en el
desarrollo económico y social, y es indudable que las necesidades de transporte
aumentaran. Sin embargo, como el sector del transporte es también fuente de emisiones
atmosféricas, es necesario revisar los sistemas de transporte existentes y lograr un
diseño y una gestión eficaces de los sistemas de trafico y transporte.
Objetivos
14. El objetivo básico de esta área de
programas es elaborar y promover políticas o programas, según proceda, eficaces en
función de los costos, a fin de limitar, reducir o controlar, según el caso, las
emisiones perjudiciales en la atmósfera y otros efectos ambientales adversos del sector
del transporte, teniendo en cuenta las prioridades de desarrollo, así como las
circunstancias concretas locales y nacionales y los aspectos de seguridad.
Actividades
15. Los gobiernos al nivel que corresponda,
con la cooperación de los órganos competentes de las Naciones Unidas y, según proceda,
de organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado,
deberían:
a) Desarrollar y promover, según proceda, sistemas de
transporte económicos, más eficientes, menos contaminantes y más seguros, en particular
sistemas de transporte colectivo integrado rural y urbano, así como redes de caminos
ecológicamente racionales, teniendo en cuenta la necesidad de establecer prioridades
sociales, económicas y de desarrollo sostenibles, particularmente en los países en
desarrollo;
b) Facilitar, en los planos internacional, regional,
subregional y nacional, la disponibilidad y transferencia de tecnologías de transporte
seguras, eficientes, en particular en cuanto al uso de recursos, y menos contaminantes,
sobre todo a los países en desarrollo, así como la ejecución de programas apropiados de
capacitación;
c) Reforzar, según proceda, su labor de reunión,
análisis e intercambio de la información pertinente sobre la relación entre el medio
ambiente y el transporte, prestando particular atención a la observación sistemática de
las emisiones y a la elaboración de una base de datos sobre transporte;
d) De conformidad con las prioridades nacionales en
materia de desarrollo socioeconómico y medio ambiente, evaluar y, según proceda,
promover políticas o programas eficaces en función de los costos que incluyan medidas
administrativas, sociales y económicas a fin de fomentar el uso de modos de transporte
que reduzcan al mínimo los efectos perjudiciales para la atmósfera;
e) Desarrollar o perfeccionar, según proceda,
mecanismos para integrar las estrategias de planificación del transporte y las
estrategias de planificación de asentamientos urbanos y regionales, con miras a reducir
los efectos del transporte sobre el medio ambiente;
f) Estudiar, dentro del marco de las Naciones Unidas y
de sus comisiones regionales, la viabilidad de convocar conferencias regionales sobre el
transporte y el medio ambiente.
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3. Desarrollo industrial
Bases para la acción
16. La industria es esencial para la
producción de bienes y servicios y es una fuente importante de empleo e ingresos; por
consiguiente, el desarrollo industrial es esencial para el crecimiento económico. Al
mismo tiempo, la industria es uno de los principales usuarios de recursos y materiales y,
en consecuencia, las actividades industriales originan emisiones que afectan a la
atmósfera y al medio ambiente en general. La protección de la atmósfera se podría
ampliar, entre otras cosas, mediante un aumento de la eficiencia de los recursos y
materiales en la industria, mediante la instalación o el mejoramiento de tecnologías de
reducción de la contaminación y la sustitución de clorofluorocarbonos y otras
sustancias que agotan el ozono con las sustancias apropiadas, así como mediante la
reducción de desechos y subproductos.
Objetivos
17. El objetivo básico de esta área de
programas es estimular el desarrollo industrial en formas que reduzcan al mínimo los
efectos perjudiciales para la atmósfera, entre otras cosas, aumentando la eficiencia en
la producción y consumo industriales de todos los recursos y materiales, perfeccionando
las tecnologías de reducción de la contaminación, y creando nuevas tecnologías
ecológicamente racionales.
Actividades
18. Los gobiernos al nivel que corresponda,
con la cooperación de los órganos competentes de las Naciones Unidas y, según proceda,
de organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado,
deberían:
a) De conformidad con las prioridades nacionales en materia
de desarrollo socioeconómico y medio ambiente, evaluar y, según proceda, promover
políticas o programas eficaces en función de los costos que incluyan medidas
administrativas, sociales y económicas a fin de reducir al mínimo la contaminación
industrial y los efectos perjudiciales para la atmósfera;
b) Alentar a la industria para que aumente y fortalezca
su capacidad de crear tecnologías, productos y procesos que sean seguros y menos
contaminantes y que utilicen más eficientemente todos los recursos y materiales, así
como la energía;
c) Cooperar en la creación y transferencia de dichas
tecnologías industriales y en el establecimiento de la capacidad necesaria para gestionar
y utilizar tales tecnologías, particularmente con respecto a los países en desarrollo;
d) Elaborar, mejorar y aplicar sistemas de evaluación
del impacto ambiental a fin de fomentar el desarrollo industrial sostenible;
e) Promover la utilización eficiente de materiales y
recursos, teniendo en cuenta los ciclos vitales de los productos a fin de obtener los
beneficios económicos y ambientales de la utilización de los recursos con más
eficiencia y la generación de menos desechos;
f) Apoyar la promoción de tecnologías y procesos
industriales menos contaminantes y más eficientes, teniendo en cuenta las posibilidades
de acceso a la energía de cada zona, sobre todo a fuentes de energía renovables y
seguras, con miras a limitar la contaminación industrial y los efectos perjudiciales para
la atmósfera.
4. Desarrollo de los recursos terrestres y marinos
y aprovechamiento de la tierra
Bases para la acción
19. Las políticas relativas a los recursos y
al aprovechamiento de la tierra provocaran cambios en la atmósfera y se verán afectadas
por ellos. Ciertas prácticas relacionadas con los recursos terrestres y marinos y el
aprovechamiento de la tierra pueden reducir los sumideros de gases de efecto invernadero y
aumentar las emisiones atmosféricas. La perdida de diversidad biológica puede reducir la
resistencia de los ecosistemas a las variaciones climáticas y a los daños producidos por
la contaminación del aire. Los cambios atmosféricos pueden causar profundos efectos en
los bosques, la diversidad biológica y los ecosistemas de agua dulce y marinos, y en las
actividades económicas, como la agricultura. Con frecuencia los objetivos de política de
los distintos sectores pueden divergir y por eso es preciso considerarlos de manera
integrada.
Objetivos
20. Los objetivos de esta área de programas son:
a) Promover la utilización de los recursos marinos y
terrestres y las prácticas apropiadas de aprovechamiento de la tierra que contribuyan a:
i) La reducción de la contaminación atmosférica y/o la
limitación de las emisiones antropógenas de gases de efecto invernadero;
ii) La conservación, la gestión sostenible y el
mejoramiento, según proceda, de todos los sumideros de gases de efecto invernadero;
iii) La conservación y la utilización sostenible de
los recursos naturales y ambientales;
b) Velar por que los cambios atmosféricos reales y
potenciales y sus consecuencias socioeconómicas y ecológicas se tomen plenamente en
cuenta al planificar y aplicar políticas y programas relativos a las prácticas de
utilización de los recursos terrestres y marinos y de aprovechamiento de la tierra.
Actividades
21. Los gobiernos al nivel que corresponda,
con la cooperación de los órganos competentes de las Naciones Unidas y, según proceda,
de organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado,
deberían:
a) De conformidad con las prioridades nacionales en materia
de desarrollo socioeconómico y medio ambiente, evaluar y, según proceda, promover
políticas o programas eficaces en función de los costos que incluyan medidas
administrativas, sociales y económicas, a fin de fomentar las prácticas ecológicamente
racionales de utilización de la tierra;
b) Aplicar políticas y programas que desalienten las
prácticas de aprovechamiento de la tierra inadecuadas y contaminantes y promuevan la
utilización sostenible de los recursos terrestres y marinos;
c) Examinar la posibilidad de promover la elaboración
y uso de prácticas relativas a los recursos terrestres y marinos y al aprovechamiento de
la tierra que ayuden a resistir mejor los cambios y fluctuaciones atmosféricos;
d) Promover el aprovechamiento sostenible y la
cooperación en la conservación y el perfeccionamiento, según proceda, de los sumideros
y depósitos de gases de efecto invernadero, en particular de la biomasa, los bosques y
los océanos, así como de otros ecosistemas terrestres, costeros y marinos.
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C. Prevención del agotamiento del ozono
estratosférico
Bases para la acción
22. El análisis de los datos científicos
recientes ha confirmado los crecientes temores respecto del continuo agotamiento de la
capa de ozono estratosférico de la Tierra debido al cloro y bromo reactivos procedentes
de los clorofluorocarbonos (CFC), los halones y otras sustancias afines artificiales. Si
bien el Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono de 1985 y el Protocolo
de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono de 1987 (en su forma
enmendada en Londres, en 1990) fueron logros importantes en el plano internacional, el
contenido total de cloro de las sustancias que agotan la capa de ozono en la atmósfera ha
seguido aumentando. Esta tendencia puede invertirse si se aplican las medidas de control
que figuran en el Protocolo.
Objetivos
23. Los objetivos de esta área de programas
son:
a) Alcanzar los objetivos fijados en el Convenio de Viena y
el Protocolo de Montreal y sus enmiendas de 1990, incluso la consideración en dichos
instrumentos de las necesidades y condiciones especiales de los países en desarrollo y el
acceso de estos a sustancias distintas de las que agotan la capa de ozono. Deberían
promoverse las tecnologías y los productos naturales que reducen la demanda de sustancias
que agotan la capa de ozono;
b) Elaborar estrategias destinadas a mitigar los
efectos negativos de la radiación ultravioleta que llega a la superficie de la Tierra
como resultado del agotamiento y la modificación de la capa de ozono estratosférico.
Actividades
24. Los gobiernos al nivel que corresponda,
con la cooperación de los órganos competentes de las Naciones Unidas y, según proceda,
de organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, y el sector privado,
deberían:
a) Ratificar, aceptar o aprobar el Protocolo de Montreal y
sus enmiendas de 1990; hacer efectivas, prontamente, sus contribuciones a los fondos
fiduciarios de Viena y Montreal y al Fondo Multilateral Provisional; y contribuir, según
proceda, a las actividades que se están realizando en virtud del Protocolo de Montreal y
sus mecanismos de aplicación, entre ellas, el suministro de sucedáneos de los CFC y
demás sustancias que agotan la capa de ozono y la facilitación de la transferencia de
las tecnologías correspondientes a los países en desarrollo, a fin de que puedan cumplir
con las obligaciones del Protocolo;
b) Apoyar una mayor expansión del Sistema Mundial de
Observación del Ozono, facilitando, mediante fondos bilaterales y multilaterales, el
establecimiento y funcionamiento de nuevas estaciones de observación sistemática,
especialmente en el cinturón tropical del hemisferio sur;
c) Participar activamente en la evaluación continua de
la información científica y los efectos para la salud y el medio ambiente, así como las
consecuencias tecnológicas y económicas, del agotamiento del ozono estratosférico; y
considerar otras medidas que resulten justificadas y viables en función de tales
evaluaciones;
d) Sobre la base de los resultados de las
investigaciones acerca de los efectos de la radiación ultravioleta adicional que llega a
la superficie de la Tierra, considerar la posibilidad de tomar medidas correctivas
apropiadas en las esferas de la salud humana, la agricultura y el medio marino;
e) Reemplazar los CFC y demás sustancias que agotan la
capa de ozono, con arreglo a lo dispuesto en el Protocolo de Montreal, reconociendo que la
conveniencia de este reemplazo debería evaluarse en forma integral y no simplemente sobre
la base de su contribución a la solución de un problema atmosférico o ambiental.
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D. Contaminación atmosférica transfronteriza
Bases para la acción
25. La contaminación transfronteriza tiene efectos nocivos para la salud de los seres
humanos y otros efectos perjudiciales en el medio ambiente, como la perdida de árboles y
bosques y la acidificación de masas de agua. Las redes que vigilan la contaminación
atmosférica no cubren todas las regiones por igual y los países en desarrollo están muy
poco representados. La falta de datos fidedignos sobre las emisiones fuera de Europa y
América del Norte limita considerablemente las posibilidades de medir la contaminación
atmosférica transfronteriza. También es insuficiente la información sobre los efectos
de la contaminación atmosférica en el medio ambiente y la salud en otras regiones.
26 La Convención de 1979 sobre la contaminación
atmosférica transfronteriza a larga distancia y sus protocolos han establecido un
régimen regional en Europa y América del Norte, basado en un proceso de examen y en
programas cooperativos de observación sistemática y evaluación de la contaminación
atmosférica e intercambio de información al respecto. Estos programas deben mantenerse y
ampliarse y sus resultados deben compartirse con otras regiones del mundo.
Objetivos
27Los objetivos de esta área de programas
son:
a) Elaborar y aplicar tecnologías de control y medición
de la contaminación producida por fuentes fijas y móviles de contaminación atmosférica
y elaborar otras tecnologías ecológicamente racionales;
b) Observar y evaluar sistemáticamente las fuentes y
la magnitud de la contaminación atmosférica transfronteriza producida por procesos
naturales y actividades antropógenas;
c) Fortalecer la capacidad, en particular de los
países en desarrollo, para medir y determinar los movimientos y los efectos de la
contaminación atmosférica transfronteriza y elaborar modelos al respecto, mediante el
intercambio de información y la formación de expertos, entre otras actividades;
d) Desarrollar la capacidad para evaluar y mitigar la
contaminación atmosférica transfronteriza producida por accidentes industriales y
nucleares, desastres naturales y la destrucción deliberada y/o accidental de recursos
naturales;
e) Promover la adopción de nuevos acuerdos regionales
para limitar la contaminación atmosférica transfronteriza, y la aplicación de los
existentes;
f) Elaborar estrategias encaminadas a reducir las
emisiones que provocan la contaminación atmosférica transfronteriza y sus efectos.
Actividades
28 Los gobiernos al nivel que corresponda, con
la cooperación de los órganos competentes de las Naciones Unidas y, según proceda, de
las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, el sector privado y las
instituciones financieras, deberían:
a) Establecer y/o fortalecer acuerdos regionales para la
lucha contra la contaminación atmosférica transfronteriza y cooperar, en particular con
los países en desarrollo, en las esferas de la observación y la evaluación
sistemáticas, la construcción de modelos y el desarrollo e intercambio de tecnologías
para la limitación de las emisiones procedentes de fuentes móviles y fijas de
contaminación atmosférica. En este contexto, se debería hacer más hincapié en la
consideración del alcance, las causas y los efectos socioeconómicos y para la salud de
la radiación ultravioleta, la acidificación del medio ambiente y el daño causado a los
bosques y a la vegetación en general por los fotooxidantes;
b) Establecer o fortalecer sistemas de alerta temprano
y mecanismos de intervención en relación con la contaminación atmosférica
transfronteriza que resulta de accidentes industriales y desastres naturales, así como de
la destrucción deliberada y/o accidental de recursos naturales;
c) Facilitar las oportunidades de capacitación y el
intercambio de datos e información y de experiencias nacionales y/o regionales;
d) Cooperar en los planos regional, multilateral y
bilateral para evaluar la contaminación atmosférica transfronteriza y elaborar y
ejecutar programas que incluyan medidas concretas para reducir las emisiones a la
atmósfera y hacer frente a sus efectos ambientales, económicos, sociales y de otra
índole.
Medios de ejecución
Cooperación internacional y regional
29 Los instrumentos jurídicos en vigor han
creado estructuras institucionales que se relacionan con los propósitos de esos
instrumentos y la labor al respecto debería proseguir básicamente en esos contextos. Los
gobiernos deberían continuar y aumentar su cooperación en los planos regional y mundial,
así como en el sistema de las Naciones Unidas. En ese contexto, cabe hacer referencia a
las recomendaciones contenidas en el capítulo 38 del Programa 21 (Arreglos
institucionales internacionales).
Aumento de la capacidad
30 Los países, en cooperación con los
órganos competentes de las Naciones Unidas, los donantes internacionales y las
organizaciones no gubernamentales, deberían movilizar recursos técnicos y financieros y
facilitar la cooperación técnica con países en desarrollo a fin de reforzar sus
capacidades técnicas y de gestión, planificación y administración para promover el
desarrollo sostenible y la protección de la atmósfera, en todos los sectores
pertinentes.
Desarrollo de los recursos humanos
31 Es preciso adoptar y fortalecer programas
de educación y de toma de conciencia en los planos local, nacional e internacional que se
refieran a la promoción del desarrollo sostenible y a la protección de la atmósfera, en
todos los sectores pertinentes.
Financiación y evaluación de los costos
32 La secretaría de la Conferencia ha
estimado que el costo total medio por año (19932000) de ejecución de las actividades
del área de programas A ascenderá a unos 640 millones de dólares, que la comunidad
internacional suministrara a título de donación o en condiciones de favor. Estas
estimaciones son indicativas y aproximadas únicamente y no han sido objeto de examen por
los gobiernos. Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las no
concesionarias, dependerán, entre otras cosas, de las estrategias y los programas
específicos que los gobiernos decidan ejecutar.
33 La secretaría de la Conferencia ha estimado que el
costo total medio por año (19932000) de ejecución de las actividades del programa en
cuatro etapas del área de programas B ascenderá a unos 20.000 millones de dólares, que
la comunidad internacional suministrara a título de donación en condiciones de favor.
Estas estimaciones son indicativas y aproximadas únicamente y no han sido objeto de
examen por los gobiernos. Los costos reales y las condiciones financieras, incluidas las
no concesionarias, dependerán, entre otras cosas, de las estrategias y los programas
específicos que los gobiernos decidan ejecutar.
34 La secretaría de la Conferencia ha estimado que el
costo total medio por año (19932000) de ejecución de las actividades del área de
programas C será de unos 160 a 590 millones de dólares a título de donación o en
condiciones de favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas únicamente y no
han sido objeto de examen por los gobiernos. Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, dependerán, entre otras cosas, de las
estrategias y los programas específicos que los gobiernos decidan ejecutar.
35 La secretaría de la Conferencia ha incluido los costos de la asistencia técnica y los
programas experimentales en los párrafos 9.32 y 9.33.
Notas
1/ Las fuentes de energía nuevas y renovables
son las energías heliotérmica, solar fotovoltaica, eólica, hidroeléctrica, de biomasa,
geotérmica, marina, animal y humana, de las que se trata en los informes del Comité
sobre el Aprovechamiento y la Utilización de las Fuentes de Energía Nuevas y Renovables,
preparados específicamente para la Conferencia (véanse A/CONF.151/PC/119 y
A/AC.218/1992/5).
2/ Ello incluye las normas o recomendaciones promovidas
por las organizaciones regionales de integración económica.
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