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Estrategia Nacional de Mitigación
del Cambio Climático
     

¿Por qué una Estrategia Nacional de Mitigación del Cambio Climático?

El problema

El cambio climático es un problema global que afecta a la humanidad. El comportamiento insustentable llevado a cabo por el hombre en los últimos 100 años ha conducido a modificar las condiciones naturales de la atmósfera, conduciendo a un incremento paulatino de la temperatura del planeta que, de no modificarse, acarreará importantes perjuicios algunos de los cuales ya se están manifestando.


La estrategia internacional

La comunidad internacional ha tomado conciencia del problema y en función de ello en 1992 se acordó la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) como un esfuerzo común para enfrentar el problema. El objetivo de la UNFCCC es el de estabilizar las condiciones de la atmósfera en un nivel que minimice los perjuicios a la humanidad.

La principal causa del problema es el aumento de la concentración de dióxido de carbono, debida conjuntamente a la quema indiscriminada de combustibles fósiles, la emisión incontrolada de otros gases perjudiciales y la disminución de la vegetación que cubría el planeta, que constituía un agente natural de secuestro de carbono.

Mediante la UNFCCC todos los países del mundo se comprometieron a llevar adelante acciones que contribuyan a modificar estos comportamientos, de manera de lograr en el largo plazo revertir las causas que están dando origen al calentamiento global. La UNFCCC constituye la "Estrategia Internacional de Mitigación del Cambio Climático".

Para llevar adelante este compromiso se han establecido diferentes instrumentos, que incluyen el estudio en profundidad de las causas y posibles soluciones a través de organismos técnicos, como el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), la recomendación de acciones voluntarias de mitigación y adaptación al cambio climático, y el establecimiento de obligaciones de reducción de emisiones por parte de ciertos países, como el Protocolo de Kyoto (PK).

Si bien aún no se conocen con suficiente detalle los mecanismos por los cuales se produce el fenómeno del cambio climático, ni los niveles de concentración de gases con efecto invernáculo (GEIs) que permitirán moderarlo, la UNFCCC se ha basado en la aplicación de ciertos principios, como el "principio precautorio", que indica que se deben aplicar medidas de precaución aún cuando no se conozca exactamente la naturaleza del fenómeno. Asimismo, se ha establecido el "principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas", a fin de tener en cuenta que los países con mayor desarrollo han contribuido en mayor medida a ocasionar el problema, por lo cual deberían contribuir en mayor medida a lograr su solución. El PK tiene particularmente en cuenta este principio.


La estrategia de la Argentina

La magnitud y características globales del problema hacen que sea necesario que todos y cada uno de los países realicen su contribución a la solución. La experiencia obtenida hasta el presente ha mostrado que resulta muy difícil poner en práctica instrumentos de reducción obligatoria como el PK —con enormes consecuencias económicas— en un marco de incertidumbre como el antes señalado.

En este escenario, y teniendo en cuenta que la mayoría de las acciones de reducción de emisiones tienen efectos secundarios positivos, tanto desde el punto de vista económico como social y ambiental, la Argentina debe plantearse los compromisos contraídos al ratificar la UNFCCC, no como una carga, sino como una oportunidad de contribuir no solamente a aliviar los problemas globales de la humanidad sino de mejorar su desempeño económico, la calidad de vida de su población y la preservación de su ambiente y recursos naturales.

Para ello ha encarado la formulación de una "Estrategia Nacional de Mitigación del Cambio Climático" —que constituirá a su vez un capítulo significativo de la "Estrategia Nacional de Desarrollo Sustentable" — aprovechando la experiencia internacional que se ha logrado hasta el momento, captando parte de los ingentes fondos de cooperación que el mundo desarrollado está destinando a esta temática, y estableciendo un modelo de desarrollo que pueda ser emulado por otros países de similares características y circunstancias.


La UNFCCC, el PK y el MDL

Es importante que el árbol no impida ver el bosque. El discurso del cambio climático se ha concentrado recientemente casi exclusivamente en la posibilidad de obtener "créditos de carbono" (o "bonos verdes") a partir de la obligación de los países industrializados de reducir sus emisiones a través del PK. Pero el PK no ha entrado en vigencia, y su compromiso de reducción de emisiones es sólo una fracción del esfuerzo que debe hacer la comunidad internacional para enfrentar con éxito el fenómeno del calentamiento global.

Por otra parte, el único instrumento por el cual los países en desarrollo podrían acceder a los "créditos de carbono" es el Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) y éste, a su vez, contemplará sólo una fracción de las reducciones previstas en el PK, en tanto que esa fracción se distribuirá entre numerosos países de acuerdo a sus ventajas comparativas.

El MDL, por su misma naturaleza de permitir compensar reducciones de emisiones de los países industrializados mediante proyectos de reducción o secuestro de emisiones en países en desarrollo, pone serias limitaciones a las características y requisitos que deben cumplimentar los posibles proyectos, haciendo que su materialización —en caso de ratificarse el PK— resulte compleja, costosa y dilatada.


Las opciones de mitigación

Frente al restringido mercado de reducción de emisiones que puede generar el MDL, que consecuentemente dará origen a un restringido número de mejoras económicas, sociales y ambientales, se encuentra el casi inagotable mercado de las "opciones de mitigación".

Toda aquella acción que contribuya a satisfacer una necesidad económica o social con una menor producción de emisiones, o bien que permita "secuestrar" una cierta cantidad de carbono de aquel ya incorporado a la atmósfera, constituye una "opción de mitigación". Y como ya se ha mencionado anteriormente, las acciones de reducción de emisiones —opciones de mitigación— tienen efectos secundarios positivos, tanto desde el punto de vista económico, como social y ambiental.

Porqué estarán interesados los países industrializados en apoyar la puesta en práctica de estas opciones de mitigación en la Argentina o en otros países en desarrollo? Existen varias razones, de tipo ético, de tipo económico y de tipo social.

En primer lugar, porque los países desarrollados se han comprometido a través de la UNFCCC a liderar el proceso de adecuación y a ayudar a los países en desarrollo para que también lo hagan.

En segundo lugar, porque esas acciones involucran la transferencia de tecnologías, equipamientos y procedimientos de organización que les permitirán ampliar tanto su actividad económica como sus mercados. Finalmente, porque todos aquellos esfuerzos que se implementen en el mundo en desarrollo contribuirán —al menos en el corto y mediano plazo— a moderar el esfuerzo que debe realizar el mundo industrializado para enfrentar el problema del cambio climático global, incluyendo el fuerte cambio de patrones de consumo que deberán realizar sus sociedades.


La Estrategia Nacional de Mitigación del Cambio Climático

La Estrategia Nacional de Mitigación del Cambio Climático tiende a identificar y caracterizar las diferentes opciones de mitigación que presenta el país en cada uno de sus ámbitos y sectores.

La ejecución posterior de las acciones que permitan explotar esas opciones de mitigación, será un emprendimiento que presentará ventajas, tanto para la Argentina como para los países desarrollados que contribuyan a implementarlas. Para ello es necesario conocer y aprovechar las posibilidades que presenta el actual escenario internacional.

Todas las opciones de mitigación identificadas y puestas en práctica, contribuirán a moderar el problema global del cambio climático, como así también a cumplir los compromisos asumidos por el país y por la comunidad internacional al acordar la UNFCCC.

La formulación de la Estrategia Nacional de Mitigación del Cambio Climático es un paso inicial ineludible para comenzar a enfrentar el cambio climático global. La misma posibilitará acercarnos como sociedad a comportamientos más sustentables, mejorará innumerables aspectos de nuestra economía, proporcionará beneficios sociales y ambientales y permitirá poner al país en inmejorables condiciones para captar la cooperación internacional.

Al mismo tiempo, la Estrategia Nacional de Mitigación del Cambio Climático será una herramienta útil para atraer inversiones desde el ámbito internacional, ya que facilitará la selección de aquellas opciones más ventajosas, cuyas características permitan encuadrarlas en los instrumentos más restrictivos, como el MDL, de manera de habilitar la formulación de proyectos específicos y la posterior solicitud y obtención de "créditos de carbono", en ocasión de entrar en vigencia el PK.

Nota

1) Tercer Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático "Cambio climático 2001".

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