En el marco del
encuentro que mantendrán el viernes 29 de agosto de 2003 en El Calafate, el presidente
Néstor Kirchner y su par chileno Ricardo Lagos, suscribirán un documento sobre el cambio
climático y la capa de ozono, por medio del cual se comprometen a apoyar e impulsar
estudios conjuntos en las zonas patagónicas de los dos países y en la Antártida.
En la declaración, Kirchner y Lagos exhortarán a
los países desarrollados a ratificar el Protocolo de Kioto, a fin de
que su entrada en vigor modifique la tendencia de las emisiones de gases de efecto
invernadero, y a los Estados consumidores de sustancias que agotan la capa de ozono para
que controlen el eficiente cumplimiento de sus compromisos, de acuerdo a lo establecido
por la Convención de Viena
y el Protocolo de
Montreal.
Estas exigencias encuentran su fundamento en el
hecho de que, si bien las responsabilidades en materia ambiental son comunes, son asimismo
diferenciadas porque ni todos han generado el mismo volumen de contaminación, ni todos
poseen los mismos recursos económicos y tecnológicos para revertir las tendencias.
Entre las variadas observaciones que registra esta
declaración sobre los efectos del cambio climático, se menciona la preocupación por el
aumento de las temperaturas medias que ya se registra en la Patagonia, los cambios en el
régimen de precipitaciones y la inusitada intensidad del deshielo que reduce los
glaciares.
Francisco Anglesio, integrante del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y
subsecretario de Medio Ambiente de Santa Cruz, asistirá a la firma de la declaración en
representación de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.