| Familia |
Otariidae |
| Especie |
Otaria flavescens (Shaw,
1800) |
| Otros nombres
vulgares |
Lobo marino
León marino sudamericano
Oso marino del sur |
| Características
generales |
Presentan un notorio
dimorfismo sexual. En los adultos los machos son de mayor tamaño que las hembras. Los
primeros miden aproximadamente 2,30 m de largo y pueden superar los 300 kg; presentan una
coloración marrón oscuro, una gran melena y cuello ancho. Las segundas pueden medir
hasta 1,80 m,alcanzando pesos máximos de 140 kg y son de color marrón claro. Las crías
al nacer son negras, miden 85 cm de largo y pesan 15 kg. |
| Distribución |
Se distribuye a lo largo de
las costas de los Océanos Atlántico y Pacífico en Sudamérica, desde Torres en Brasil
hasta el norte de Perú, llegando al sur hasta el Canal de Beagle e Islas Malvinas.
Existen apostaderos diseminados en toda la costa del Mar Argentino; los principales
apostaderos de reproducción se encuentran en Punta Bermeja (Provincia de Río Negro),
Punta Buenos Aires, Punta Norte y Punta León (Provincia de Chubut).
Los apostaderos se encuentran en zonas planas rocosas o arenosas. |
| Alimentación |
La dieta se conforma
principalmente de peces, como corvina, anchoíta, mero, merluza y abadejo, como así
también de calamares. Generalmente encuentran el alimento a no más de cinco millas en
aguas someras. Una característica en la alimentación de los lobos marinos, es que pueden
ingerir piedras para ayudar a triturar los peces. |
| Reproducción |
Las hembras alcanzan la
madurez sexual a los 4 años, mientras que los machos lo hacen entre los 5 y los 7.
Presentan una estación reproductiva anual que abarca desde mediados de diciembre hasta
mediados de febrero. Los primeros en llegar a los apostaderos de reproducción son los
machos que se ubican en el mismo lugar que el año anterior; al poco tiempo comienzan a
llegar las hembras, las que paren a los dos días, luego de un período de gestación de
un año. Una semana después del parto comienzan las cópulas y los machos adultos
retienen celosamente a las hembras formando harenes, los que en promedio son de 9 hembras
por macho dominante. A los dos días de producida la cópula, las hembras comienzan a
alternar viajes de alimentación al mar con períodos de permanencia en tierra para
amamantar a las crías. La lactancia dura entre 6 y 12 meses. La mayoría de los partos
suceden entre la segunda y tercera semana de enero; la mayoría de las cópulas ocurren
durante la tercera y cuarta semanas de enero. Durante todo el período reproductivo, los
machos no se alimentan y casi no duermen, pasando la mayor parte del tiempo cuidando y
defiendiendo su territorio y sus hembras de otros machos. |
| Comportamiento |
Durante la época
reproductiva presentan comportamientos asociados a tal actividad. Los machos suelen
presentar comportamientos agresivos; aquellos que tienen harén, para defender su
territorio y sus hembras, y los que no lo tienen, para obtenerlos. Ocasionalmente puede
verse a los machos que no tienen harén, intentar aparearse con hembras pertenecientes a
algún harén, lo cual es rechazado por el macho dominante. Los machos sin hembra suelen
protagonizar ataques masivos a los grupos reproductores a fin de obtener hembras y
eventualmente aparearse; estos episodios son muy violentos.
Un comportamiento normal es verlos nadando junto a ballenas francas del sur y asociados a
delfines oscuros.
Se observa un comportamiento de interacción de los lobos marinos de un pelo con las
pesquerías, tanto aprovechando el pescado que es descartado por los barcos pesqueros,
como por la captura de los peces atrapados en las redes. |
| Conservación |
Desde principios hasta
mediados de este siglo, el lobo marino de un pelo fue intensamente explotado en nuestro
país, para comercializar su cuero y aceite, reduciendo su población en un 80% en muy
poco tiempo. Desde el cese de su explotación hace más de 30 años, la población se ha
mantenido prácticamente estable, o con un incremento sumamente lento. Se están
realizando estudios de los lobos marinos de la costa patagónica, a fin de determinar su
tamaño poblacional.
Esta especie ha sido capturada ilegalmente en Tierra del Fuego para ser usada como carnada
en las trampas de centolla. Esta actividad es de difícil control, por lo que no se sabe
con certeza si continúa en la actualidad.
En diferentes zonas de la costa argentina, la interacción de los lobos marinos con
pesquerías comerciales, provoca ocasionalmente el enmallamiento incidental de ejemplares
en zunchos plásticos utilizados para el embalaje de pescado, los que quedan enganchados
alrededor del cuello de los animales pudiendo matarlos por asfixia.
Esta especie es mantenida en cautiverio en zoológicos y oceanarios. |
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