Dirección de Conservación de Suelos
Consejo Agrario Provincial

"El hombre podrá dejar su impronta sobre
el paisaje, pero nunca terminará de domar
a la NATURALEZA"

EROSIÓN

A través de millones de años en la historia de la Tierra han estado trabajando constantemente los agentes de erosión para reducir las masas terrestres al nivel de los mares.

Las formas resultantes del relieve terrestre son consecuencia de la acción combinada de procesos de desgaste por los agentes dinámicos de la atmósfera y la acción de fuerzas internas de la Tierra, que producen sobre la corteza plegamientos y empujes, originando las cadenas montañosas y los continentes. Mientras que unos y otros tienen relación con la acción y mecanismos climatológicos y geológicos, es de reconocer la importancia que tienen estos aspectos sobre el modelado de las formas, alteración de las rocas, suelos y procesos de transporte.
Dos de los primeros que han ejercido la acción sobre la corteza superficial de la Tierra a través de su evolución en el tiempo, son los conocidos como METEORIZACION o INTEMPERISMO y el de EROSION. La primera, como ya dijimos, es la alteración física y química de los materiales de la corteza terrestre por agentes tales como el agua, hielo y componentes químicos de la atmósfera, mientras que el segundo "Es un proceso continuo al que obedece la forma cambiante de la Tierra. Esta causada por el agua, el viento, los cambios de temperatura y la actividad biológica. Cuando el proceso se produce sin la influencia del hombre, se conoce como normal, geológica o natural. Cuando la vegetación natural protectora se ve perturbada por los cultivos, pastoreo intensivo o las quemas (incendios forestales, etc) el equilibrio natural queda alterado y el suelo expuesto a la acción directa de los agentes más potentes de erosión: AGUA y VIENTO. En nuestra provincia el principal agente de erosión es el viento por el cual se denomina EOLICA, cuando es el agua en movimiento se denomina HIDRICA". Prácticamente es imposible separar a estos dos procesos o poner límites, ya que ambos se complementan y actúan en la naturaleza en forma simultánea.

Después que la roca o suelo ha sido alterado, actúan los agentes dinámicos como el agua y el aire para recoger las partículas y fragmentos y transportarlas hasta los diferentes ambientes de deposición. Fase que está directa o indirectamente guiada por la acción de la fuerza de gravedad.
Los deslizamientos, corrientes fluviales, glaciales y asentamientos de materiales implican el desplazamiento de masas de materiales de acuerdo a un gradiente topográfico determinado como así también, a presiones existentes entre dos zonas de diferente posición en el espacio.
Cuando los suelos superficiales son perturbados para urbanismo y/o cualquier otra actividad que el hombre proyecte (cultivos, ganadería, apertura de caminos, etc), entre todos los efectos que conlleva a estas acciones, la de escorrentía superficial puede determinar condiciones críticas de estabilidad; en el mismo sentido opera la remoción de la vegetación natural la cual absorbe esfuerzos tensionales desarrollados en la masa de suelo, evitando que se produzcan derrumbes y deslizamientos. Estos estados de inestabilidad se hacen gradualmente o intempestuosamente más críticos con el tiempo, bajo la acción de eventos adversos hidrológicos - meteorológicos (lluvias, desecación, cambios en el drenaje, etc) pudiendo alcanzar estados irreversibles de difícil y costoso control.

EROSIÓN EÓLICA:

El viento es un eficiente agente de erosión y su acción, particularmente en zonas de climas áridos, semiáridos y desérticos, es responsable del transporte y deposición de grandes volúmenes de sedimentos con desarrollo de un paisaje eólico típico.

El viento transporta las partículas de los suelos de tres maneras:

  • Por arrastre: las partículas más gruesas (500 - 2000 micrones).
  • Por saltación: las partículas medianas (100 - 500 micrones).
  • En suspensión: las partículas pequeñas o livianas ( < 100 micrones).

La erosión eólica se ejerce mediante dos procesos: ABRASION y DEFLACIÓN. Cuando las partículas sueltas que se hallan sobre la superficie del suelo son barridas, arrastradas o levantadas por el aire, estamos hablando de DEFLACION (derivado del latín "soplar"); este proceso actúa donde la superficie del terreno está completamente seca y recubierta de pequeños granos de arena sueltos procedentes de la meteorización de la roca o previamente depositadas por el agua en movimiento, el hielo o las olas. Por lo tanto, los cursos de los ríos secos, las playas y las áreas recientemente cubiertas por depósitos glaciares son muy susceptibles a la deflación; este proceso eólico de deflación es selectivo.
Las partículas más finas, las que constituyen el barro, la arcilla y los limos, son levantadas muy fácilmente y transportadas en suspensión. Los granos de arena se mueven únicamente si el viento es fuerte y tienden a desplazarse a poca altura del suelo. La grava y los cantos de 5 a 8 mm de diámetro suelen rodar por el suelo llano cuando el viento es muy intenso, pero no recorren grandes distancias ya que es muy fácil que queden retenidos en agujeros.

La acción erosiva del viento cargado de arena contra las superficies de las rocas se limita a las primeras decenas de centímetros basales de un acantilado, colina u otra masa de rocas que se eleva sobre una llanura, relativamente plana ya que los granos de arena no pueden alcanzar dichas alturas. En cambio, cuando el viento arrastra arena y polvo contra las rocas y el suelo, se denomina a este proceso ABRASION EOLICA o CORROSION. La abrasión requiere del transporte de elementos cortantes por el viento.
La abrasión del viento origina orificios y acanaladuras en la roca. Si una masa rocosa pequeña destaca sobre un llano, puede ser erosionada por la base del modo antes descrito y adoptar la forma de una seta, por lo que se denominan rocas fungiformes.
La principal forma de erosión producida por la deflación son cuencas de pequeña profundidad denominadas depresiones de deflación; las cuales pueden tener de unos pocos metros a varios kilómetros de diámetro, pero se caracteriza por que su profundidad raramente pasa de unos pocos metros. Su origen se da en las regiones llanas de clima árido y en donde particularmente no está protegida por vegetación.
Cuando las precipitaciones llenan esta depresión, se origina una charca o laguna, a medida que el agua se evapora, el barro del fondo se seca, se agrieta y da lugar a escamas y fragmentos de barro seco que son fácilmente transportados por el viento. En aquellos lugares en donde también se halle ganado doméstico, éste pisotea los bordes de la depresión hasta convertirla en una masa de barro, eliminando su protección vegetal y facilitando así su erosión cuando esté seca.

Causada por la acción del aire en movimiento fenómeno importante en las regiones con bajas precipitaciones, vientos fuertes y desecantes; al ser destruida la vegetación, los procesos eólicos conducen a la erosión de los suelos susceptibles.

Los principales factores actuantes en la erosión eólica son:

  1. Clima: Los factores climáticos - precipitación, temperatura, humedad atmosférica y vientos - tienen una influencia central en la generación y desarrollo de los procesos de erosión eólica. A mayores precipitaciones y contenidos de humedad, el suelo es más resistente a las voladuras, mientras que las elevadas temperaturas, la baja humedad del aire y los vientos fuertes influyen en la evapotranspiración determinando la pérdida del agua edáfica. No obstante, a ello, las pérdidas de suelo están estrechamente relacionadas con la lluvia, en parte por el poder de desprendimiento del impacto de las gotas al golpear el suelo y, en parte, por la contribución de la lluvia a la escorrentía. Esta contribuye particularmente a la erosión por flujo superficial y en regueros, fenómenos para los que la intensidad de precipitación se considera, generalmente, la característica más importante. La respuesta del suelo a la lluvia puede estar determinada, también por las condiciones meteorológicas previas.
  2. Características del suelo: La erosionabilidad del suelo por causa de los vientos esta relacionada con la textura y estabilidad estructural. Los suelos de textura gruesa son más susceptibles a erosionarse y menos propenso a formar estructuras estables.
  3. Rugosidad de la superficie: Al aumentar la rugosidad de la superficie se reduce la velocidad del viento y, por lo tanto, disminuye la posibilidad de traslación de las partículas del suelo.
  4. Exposición a la acción eólica: Las exposiciones prominentes del relieve, en general coincidente con formaciones medanosas, se encuentran considerablemente más expuestas a la acción del viento, respecto de los ambientes intermedanosos planos o plano - cóncavos, naturalmente protegidos.
  5. Vegetación: Es uno de los factores más importantes de protección contra la acción del viento. La vegetación actúa como una capa protectora o amortiguadora entre la atmósfera y el suelo. Los componentes aéreos, como hojas y tallos, absorben parte de la energía de las gotas de lluvia, del agua en movimiento y del viento, de modo que su efecto es menor que si actuaran directamente sobre el suelo, mientras que los componentes subterráneos, como los sistemas radiculares, contribuyen a la resistencia mecánica del suelo. También reduce la velocidad, frena o atrapa a las partículas en movimiento.

En nuestra provincia, la erosión puede ser clasificada como: incipiente y avanzada; la erosión incipiente generalmente no es advertida en su iniciación pudiendo ser por acumulación de materiales entre las plantas y/o dentro del follaje adoptado en forma de semicono acostado o sotavento de las plantas o Pavimento de erosión - es lo que queda después del paso de un médano entre el pastizal en forma irregular cubiertas por ripio.

La erosión avanzada es la expresión máxima de los procesos erosivos, dentro de ésta tenemos:

  1. Médanos: acumulaciones de material de suelo con un 80% de arena.
  2. Dunas: su material formativo es la arena arrojada por el mar con algo de conchillas, se observan en áreas de la costa Atlántica.
  3. Manchones: áreas desprovistas de vegetación de forma aproximadamente circular.
Otro tipo es la, erosión laminar, es la forma más perjudicial ya que, con frecuencia no se la reconoce y por ende, pocas veces se la trata. Este tipo de erosión, es provocada por las precipitaciones. A medida que las gotas de lluvia golpean el suelo, se desprenden de éste partículas de tierra que luego el agua arrastra al escurrirse; convirtiéndose en agua barrosa que luego desemboca en los desagües, arroyos y ríos. Este tipo de erosión da origen a otras formas más impresionantes de erosión: Surcos y Cárcavas.
Los efectos de la erosión laminar pueden apreciarse más fácilmente en las zonas boscosas que carecen de mantillo, donde la pérdida de suelo deja al descubierto las raíces de los árboles. La cantidad de suelo que se pierde a causa de la erosión laminar es alarmante.


Erosión laminar y los árboles.
Fuente: Vetiver. La Barrera contra la erosión

Señales de erosión laminar. A: Piedras que el escurrimiento ha dejado atrás debido a que pesan demasiado para ser arrastradas; B: o montículo de tierra y otros desechos atrapados bajo ramas, ramitas, e incluso manojos de paja (C).
Fuente: Vetiver. La Barrera contra la erosión


Pérdida de tierra vegetal.
Muestra de dos plantas sobrevivientes cuyas raíces impiden este tipo de erosión, muestra la forma en que puede medirse esta cantidad
Fuente: Vetiver. La Barrera contra la erosión

El agua, ejerce una fuerza de arrastre sobre la superficie del suelo, arrancando partículas de material mineral cuyo tamaño varia desde la fina arcilla hasta la arena gruesa o grava, dependiendo este hecho de la velocidad de la corriente y del grado en que las partículas estén unidas por las raíces de las plantas o mantenidas bajo un manto de hojas caídas. La lenta remoción del suelo forma parte del proceso natural geológico de denudación de las masas continentales que es universal e inevitable, bajo condiciones naturales estables, la erosión es lo suficientemente lenta como para permitir la formación y el mantenimiento de varios horizontes en el suelo, lo que permite a la vegetación mantenerse. En contraste, la erosión del suelo puede ser enormemente acelerada por las actividades humanas o por raros acontecimientos naturales.
Originando un estado de erosión acelerada, que transporta el suelo a un ritmo mucho más rápido que aquel a que puede ser formado.

Las gotas de lluvias que caen sobre una superficie árida, son agentes de erosión notablemente efectivos, pues cada gota tiende a arrojar al aire partículas de material son consolidar. Las mediciones han demostrado que pueden mover hasta 250 toneladas de material por hectárea, simplemente por medio de la salpicadura. En una superficie a nivel las partículas se mueven hacia delante y hacia atrás, pero en una superficie inclinada tienden a moverse pendiente abajo. Dando lugar a un proceso denominado erosión por salpicadura; en una vertiente, por ejemplo, este tipo de erosión tiende a transportar el suelo hacia niveles inferiores, disminuyendo la capacidad del mismo para que se infiltre el agua, debido a que las aberturas naturales del suelo quedan taponadas por las partículas movidas por la salpicadura de las gotas de lluvia.
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Una gruesa gota de lluvia cae sobre la superficie húmeda del suelo, originando un cráter en miniatura. Los granos de arcilla y de arena son impulsados al aire, removiéndose la superficie del suelo.
Fuente: fotografía oficial de la Marina de los Estados Unidos.

En resumen podemos decir, que la erosión hídrica, es directamente proporcional a la cuantía de la precipitación y a la longitud de la vertiente, pero inversamente proporcional a la capacidad de infiltración del suelo y a la resistencia que opone la superficie.
Obviamente, cuanto mayor es la pendiente del terreno, mayor es la velocidad de flujo y más intensa es la erosión

Otras formas:
  • Depósitos: Cuando el viento pierde su velocidad y con ello su capacidad para transportar las partículas de arena y de polvo que ha levantado de la superficie, éstas caen nuevamente sobre el terreno. Los rasgos del paisaje, formados por los materiales depositados por el viento, son de varios tipos, dependiendo éstos del tamaño de las partículas, la presencia o ausencia de vegetación, la constancia de la dirección del viento y la cantidad de material susceptible de ser movido por el viento.
  • Loess: Es un depósito sin estratificar, compuesto de pequeños y angulosos fragmentos de minerales. Variando su espesor desde unos cuantos centímetros hasta 10 o más metros. Las partículas individuales de un depósito de loes son muy pequeñas, notablemente parecidas a las de polvo transportada por el viento, éstos se extienden sobre colinas, laderas, valles y planicies, indicio éste de que el material se asentó desde el aire.
  • Depósitos de arena: A diferencia de los depósitos de loes, que cubren áreas completas, los depósitos de arena presentan ciertas formas características y fáciles de reconocer. Con frecuencia el viento reúne las partículas de arena en montículos y promontorios llamados dunas o médanos, los cuales se mueven algunas veces lentamente a lo largo de la dirección del viento. Algunos médanos tienen solamente 30 centímetros de altura, pero otros alcanzan proporciones colosales.

Mecánica de movimiento de las partículas

La sombra de viento: Cualquier obstáculo, grande o pequeño, que se interponga en el camino del viento, desviará el aire en movimiento, creando una "sombra de viento" del lado de sotavento, así como otra más pequeña del lado del viento inmediatamente enfrente del obstáculo. Dentro de cada sombra de viento se mueve el aire en remolinos con un movimiento medio menor que el del viento que pasa por fuera. El límite entre las dos zonas de aire que se mueven a diferentes velocidades se llama superficie de discontinuidad.

Cuando las partículas de arena son empujadas por el viento y chocan con un obstáculo, se asientan en la "sombra de viento" que está inmediatamente enfrente de dicho obstáculo. Puesto que la velocidad del viento, es baja en esta sombra de viento, tiene lugar el depósito formándose gradualmente un pequeño montículo de arena. Otras partículas rebasan el obstáculo y cruzan la superficie de discontinuidad dentro de la sombra de viento de sotavento detrás de la barrera. Aquí nuevamente son bajas las velocidades, sobreviene el depósito y se forma un montón de arena (el médano), proceso que es ayudado por el aire que se arremolina y tiende a barrer la arena hacia el centro de la sombra de viento.

Sombra de viento de una duna: En realidad, una duna de arena actúa por sí misma como una barrera que corta al viento y, al interrumpir el flujo de arena, puede provocar el depósito de arena. El perfil a través de un médano, muestra una pendiente suave del lado del viento y otra pendiente más pronunciada en el lado opuesto. Frente a la pendiente más pronunciada existe una sombra de viento en la que el depósito de arena es activo. El viento conduce los granos de arena sobre la pendiente suave hasta la cresta de la duna y a continuación caen dentro del área de la sombra de viento. La pendiente más en declive, del lado de sotavento, se llama cara de deslizamiento de la duna, debido a los pequeños deslizamientos de arena que allí se producen.

La presencia de un montículo de arena afecta al flujo del aire por encima de éste; el viento fluye sobre el montículo con trayectoria lineal. Estas líneas de flujo tienden a converger hacia la cima del montículo y divergen hacia sotavento. A causa del depósito, estas pendientes se hacen más abruptas y eventualmente se desploma la arena bajo la influencia de la gravedad.
El depósito continuo y el desplome periódico a lo largo de la cara de deslizamiento es factor importante en el crecimiento lento o en el movimiento de la duna en dirección del viento.

Un grano de arena es bastante pesado para ser levantado por el viento, pero puede ser puesto en el aire por saltación. Aquí un grano individual rueda hacia adelante impulsado por el viento hasta que rebota con un segundo grano.


La arena que cae en el área de la sombra de viento tiende a ser concentrada por los remolinos de aire dentro de la sombra, para formar un médano.

El área achurada indica la sombra de viento formada por el obstáculo.
El viento se desvía sobre y alrededor del mismo

Fuente: Leet y Judson. Fundamentos de geología física

Dunas de arena:

Es cualquier colina o acumulación de arena debida a la acción del viento. Las dunas pueden ser activas, o vivas, cuando por no existir vegetación están cambiando constantemente de lugar bajo la acción de las corrientes eólicas. Se dice que son inactivas o fijas cuando la cobertura vegetal impide el desplazamiento de las mismas.

Duna en medialuna o barján (también denominada barca, barkhan o barcana) se presenta aislada y vista en planta parece una medialuna con las puntas redondeadas; los cuernos de la duna apuntan en la dirección del viento e indican el sentido de su movimiento; a barlovento la pendiente de la duna es suave ascendiendo por allí los granos de arena. La vertiente opuesta (sotavento), se denomina cara de deslizamiento y presenta una pendiente más acusada. Los granos de arena una vez que se hallan en la cresta de la duna, caen o se deslizan por la cara escarpada. Si la tormenta de arena es muy fuerte, se forma una "nube" en la cresta, se dice entonces que la cresta está humeando.

Barjanes o dunas en media luna. La flecha indica la dirección del viento.
Fuente: Geografía física. Arthur Strahler

El proceso, que lleva a su formación es el siguiente: la arena comienza a acumularse a sotavento de algún obstáculo, como una pequeña colina, roca o matorral. Una vez que ha acumulado la suficiente masa de arena, comienza a moverse en la dirección del viento y a adoptar la forma de medialuna característica; por ello, tienden a agruparse en alineaciones que se mueven bajo la acción del viento a partir de una serie de obstáculos.

En aquellas áreas, en donde la arena es abundante y que cubre por completo el suelo, las dunas adoptan la forma de alineaciones a modo de "olas" separadas entre sí por pasillos a modo de canales y reciben el nombre de dunas transversales, dado que sus crestas tienden a formar un ángulo recto con la dirección del viento; cada una de estas alineaciones de arena posee una afilada cresta y son asimétricas, con pendiente suave a barlovento y abrupta a sotavento. Otras alineaciones de dunas transversales se sitúan paralelas a las playas que aportan abundante arena y que tienen vientos fuertes procedentes del mar.

Otro grupo de dunas lo integran todas aquellas que tienen la cresta curvada cóncavamente hacia barlovento, es decir en sentido contrario al de los barjanes y dunas transversales.

Pueden ser designadas como dunas de forma parabólica:


1. Dunas costeras: Se forman al lado de las playas en las que existen grandes cantidades de arena y los vientos dominantes son los que soplan hacia la tierra; vista en planta, parece una herradura.

2. Dunas parabólicas: Se forman en áreas de llanuras y mesetas áridas, donde la vegetación es dispersa y los vientos son fuertes, desarrollándose a sotavento de las depresiones de deflación. La arena es retenida por pequeños arbustos y se acumulan en amplias alineaciones de escasa altura. Se caracterizan por no tener una pendiente fuerte y pueden permanecer relativamente inmóviles.

3. Dunas en horquilla: Es cuando la duna se mueve en la dirección del viento y los extremos de la parábola se transforman en largas y estrechas alineaciones paralelas.

4 . Dunas longitudinales: Denominada así porque se hallan alineadas paralelamente a la dirección del viento. Esto lo podemos observar en las mesetas y llanuras desérticas, donde la arena es escasa, pero los vientos son intensos en una dirección determinada. Se caracterizan por tener unos pocos metros de altura, pero pueden alcanzar varios kilómetros de longitud. También orientadas longitudinalmente con respecto a la dirección del viento, aunque no son verdaderas dunas, son las barras de arena, que son alineaciones largas, de crecimiento y de cresta afilada que se extienden en la dirección del viento a partir de algún obstáculo topográfico, tal como una colina que sobresalga de una llanura desértica. La arena se mueve por saltación, pasando por encima o alrededor del obstáculo y se deposita a sotavento, formando gradualmente la barra hasta que la zona de aire tranquilo queda rellena.

Existen igualmente, otros tipos de duna, como por ejemplo:

1. Duna en espada e seif: Que consiste en una enorme alineación arenosa cuya cresta va subiendo y bajando dando lugar a alternativos picos y gargantas y cuya vertiente están formadas por caras curvas. Estos pueden alcanzar unas pocas decenas de metros en altura y varios kilómetros de longitud.

2. Duna en estrella o duna piramidal: Es una gran colina de arena cuya base aparece como una estrella de muchas puntas al ser vista en planta, culminando en afilados picos de hasta 150 metros o más de altura con respecto a la base. Se caracteriza por permanecer fija durante siglos y puede servir de auténticas guías para viajar por el desierto. Observación: la imagen que estamos observando es del desierto Líbico; las cuales aparecen como manchas irregulares con forma de estrella.

Vista desde una altura de 10 km., estas dunas del desierto Líbico aparecen como manchas irregulares con forma de estrella
que se elevan hasta picos centrales de 90 a 180 metros por encima del suelo llano intermedio.

Fuente: Fotografía publicada por cortesía del Aero Service Corporation

Tempestades de polvo y arena:

Los fuertes vientos que imperan en las regiones desérticas llevan, durante las estaciones secas, grandes cantidades de fino polvo en suspensión en forma de enormes y densas nubes que reciben el nombre de tempestades de polvo. Se originan cuando la superficie del terreno ha sido totalmente desposeída de su cobertura vegetal; una tempestad de polvo adopta la forma de una gran nube oscura que se extiende a varios cientos de metros de altura, la oscuridad y la visibilidad son unos de sus indicadores. Se ha estimado que 1 Km3 de aire puede viajar en suspensión unas 900 toneladas de polvo (el suficiente como para construir una colina de 3 Km de base y 30 metros de altura).

El polvo viaja por el aire a considerables distancias; algunas tempestades de polvo han llegado a recorrer 4.000 Km. La auténtica tempestad de arena del desierto es una nube baja de arena en movimiento que alcanza sólo unos pocos decímetros de altura, a no más de 2 metros sobre el suelo; consiste en numerosas partículas de arena transportadas por ráfagas de viento impetuoso. La razón por la que la arena no alcanza gran altura es que cada una de las partículas se traslada por movimientos de saltación, describiendo una trayectoria curva e incide contra el suelo con fuerza considerable pero con una ángulo bajo. El impacto hace que el grano vuelva a rebotar y ascienda de nuevo. Por ejemplo, los postes telefónicos que se hallan en llanuras arenosas afectadas por este tipo de tormentas son rápidamente corroídos en su base, a menos que se proteja a éstos con plantas metálicas o con grandes piedras.


Vista de una tormenta de polvo en la Pcia. de Santa Cruz.
Gentileza Ing. Julio Barría

Control y recuperación de suelos erosionados en la
Provincia de Santa Cruz

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