DESCRIPCIÓN DEL BOSQUE

Los bosques de la Isla Grande de Tierra del Fuego están constituidos esencialmente por formaciones pertenecientes a la familia de las Fagáceas. La especie dominante es la "lenga" (Nothofagus pumilio) sobre la cual se basa la economía forestal de la Isla. En condiciones favorables los ejemplares maduros de lenga alcanzan alturas medias que rondan los 20-25 metros y diámetros medios a la altura del pecho (D.A.P.) de aproximadamente 0,40 a 0,60 m.

El "guindo" (Nothofagus betuloides), comúnmente llamado en la Isla "coihue", es la única de las tres fagáceas de Tierra del Fuego, que presenta follaje perenne; aparece asociado a la lenga en  los sectores más húmedos. Es común encontrarlo en las masas  boscosas circundantes al Lago Fagnano, y en las laderas que bajan al Canal Beagle  y  asociada al "canelo" (Drymis winterii) en  el  extremo sudoriental de la Isla.

El "ñire" (Nothofagus antarctica) es la especie de mayor plasticidad de las tres fagáceas de Tierra del Fuego. Presenta un fuste tortuoso, característica que lo hace no utilizable para el aserrado. Se utiliza principalmente para leña y postes. Especialmente dominan en zonas de ecotono entre el bosque y la estepa del norte de la Isla. Actualmente, la Provincia junto con la Agencia de Extensión Rural Ushuaia, del I.N.T.A., vienen desarrollando un proyecto para utilizar al ñire en la producción de carbón.

 

mapas de especies dominantes

Mapa de Especies dominantes del Bosque de Tierra del Fuego

 

Bosques de Nothofagus pumilio "Lenga"

Bosques de Nothofagus antarctica "Ñire"

 

ESTADO ACTUAL DEL BOSQUE DE LENGA

En cuanto a la estructura del bosque se puede decir que es disetánea, presentándose como un mosaico de pequeños sectores coetáneos.

Los bosques de Tierra del Fuego se presentan en su gran mayoría como lengales puros, asentados sobre faldeos, cañadones, y a veces sobre terrenos poco accidentados.

Es común encontrar en estos bosques a los ejemplares con sus fustes afectados por un conjunto de hongos de la clase Basídiomicetes, los que provocan pudriciones que vulgarmente se las llama "pudrición blanca" (en donde los hongos atacan la lignina dejando únicamente la celulosa, de ahí su color blanco) y "pudrición roja o marrón" (en donde el ataque se produce sobre la celulosa, quedando únicamente la lignina).

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Pudrición roja o marrón

Los aprovechamientos que tradicionalmente se realizan desde la década del 40' consisten en cortas selectivas (floreo), que permiten asegurar el normal abastecimiento de las actuales industrias consumidoras, de producción primaria, que admiten solamente materia prima selecta para la producción de vigas, tablas, tablones, tirantes, etc. Estos aprovechamientos tienden a afectar únicamente ejemplares con D.A.P. superior a los 0,30 m., sanos, bien formados, que por lo menos suministren uno o más rollizos de madera estándar. Este tipo de ejemplares estaría en el orden del 15 % al 20 % de las existencias.

Lógicamente este procedimiento que se realiza mediante marcaciones previas no permite contemplar las necesidades bioecológicas de los Nothofagus, que por su carácter heliófilo, requieren específicos tratamientos para lograr mejorar su ciclo evolutivo.

Cumplida la primera etapa de aprovechamiento para abastecimiento de las industrias instaladas en el territorio, queda una masa sin afectar que incluye en general, los ejemplares sobremaduros, enfermos, mal formados, muertos y todos aquellos que por su inferior diámetro no se libran al corte. Pero también en  algunos casos queda un porcentaje de individuos con características para el aserrado. Este último caso ha posibilitado una segunda intervención.

Este proceso de entresaca selectiva "anti-silvicultural" degrada al bosque, convirtiéndolo en improductivo por muchos años.

Como consecuencia de esta explotación, la media sombra que predomina aún después del corte, no favorece la iniciación del estado de regeneración, subsistiendo un equilibrio decadente provocado por un proceso negativo que impide el rejuvenecimiento del bosque, mantiene la masa improductiva e interrumpe indefinidamente su normalización económica en cuantía y calidad bajo los principios de persistencia y rentabilidad.

A pesar de ello, en determinados sitios, debido a diversas acciones antrópicas o naturales, se ha generado un bosque joven, de estructura regular, coetáneo y de alta densidad.

Si bien hay que destacar que en Tierra del Fuego el bosque de lenga regenera prácticamente sin problemas, -en cualquier claro que se abre en la masa boscosa se puede observar la presencia de renovales con una alta densidad de plantitas por hectáreas-; se debe tener cuidado con el pastoreo, que en muchos casos llega a comprometer esta abundante regeneración, principalmente en la zona de actividad mixta. Este hecho ha provocado verdaderos retrasos en la recuperación de los bosques, como el posterior deterioro de la regeneración.

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Bosque en regeneración

No se puede dejar de mencionar otro factor aparentemente negativo en el aspecto forestal, que rápidamente ha cobrado importancia, al afectar importantes áreas boscosas de la isla. Se trata del "castor"(Castor canadensis), especie que fue introducida en 1946 por el Ministerio de Marina que introdujo 25 casales con fines peleteros sin un previo estudio de impacto. Es un roedor de gran porte, actividad semiacuática y crespuscular relacionada siempre con los cursos de agua, en donde construye embalses que inundan en forma repentina áreas de bosque, provocando la muerte de los ejemplares por asfixia ya que sus raíces quedan bajo el agua. A esto se suma la destrucción de renovales como principal elemento para la construcción de sus diques y para alimentarse de la corteza de los mismos. Desde 1991 la piel de estos animales ha perdido valor comercial, desapareciendo así los interesados en la caza comercial, único control al incremento del número de animales, puesto que no posee enemigos naturales. Actualmente está habilitada la caza comercial y deportiva durante todo el año.

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Represa de castores

DEFORESTACION

En principio de siglo, en la zona de Ea. San Pablo y estancias aledañas al este de la Isla se "caparon" (anillado de ejemplares arbóreos para que mueran en pie ), zonas que luego fueron quemadas. El objetivo principal de esta práctica fue transformar una zona netamente forestal en ganadera. De la interpretación de fotografías aéreas e imágenes satelitales, se estimó una superficie de 17.500 ha., afectada por este tipo de práctica.

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Capado de lengas

La devastación provocada por los incendios forestales puede ser considerada otra causa de deforestación (ejemplo: 400 ha. de  bosques perdidas y aun sin recuperar  por  la  permanente presencia de ganado, luego del incendio del año 1978). A esto se suman superficies menores afectadas anualmente por fuegos ocasionados por acciones antrópicas.

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Bosque incendiado

También el ganado que se encuentra en el bosque (aprovechado o virgen en una fase de desarrollo inicial), puede comprometer seriamente la regeneración y por lo tanto el desarrollo de las especies involucradas con características comerciales.

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Ejemplar vacuno ramoneando renovales de lenga

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